Equilibristas, guapos, uniformes, relucientes, los productos vegetales, esperan todos los días al cliente, para acompañarlo hasta su mesa.
¡Me encanta el orden y la pulcritud! De la vista nace el amor.
* Foto: mercado de cualquier parte de México. Hay muy lindos mercados! El corazón de un pueblo, es el mercado central. Pásele, pásele, marchante... Venga y le doy una calada a su fruta. Siempre con la picaresca de los vendedores, entre albures, piropos, rechiflas, agradecimientos y alegría. Ah, claro y un queotro insulto. ¡No te mandes, cab...! Bájale dos rayitas, que no somos iguales.
*Hace mucho que no voy a un mercado (tianguis) de esos. Son muy divertidos.



