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jueves, 14 de diciembre de 2023

Los Chirimikis

Así se auto nombran. Desde barrios muy lejanos, llegan cada uno por su lado, todas las mañanas, a la cafetería de una gasolinera. 

Parecían marido y mujer, pero resulta que son cuñados. Allí se reúnen para desayunar. A eso de las 6:30, máximo 7:00. Ella todavía con el pelo mojado, corto, rizado, veteado de rubio, canoso y negro, con mucha crema Nivea en su cara pecosa de sol y años, muy perfumada, limpiecita y su risa también muy clara y estruendosa que siempre la acompaña, o más bien es la risa la que la lleva o la arrastra. Él muy serio, con manos muy maltratadas, con cicatrices de todo tipo. Son de ancianos los dos. 

Él lleva en topers el desayuno que le hace su mujer y ella patrocina los cafés, jugos a veces, tortillas o pan y se reparten. Lo que compre es el pase para poder comer en una mesa, lo que lleva el hombre y que recién les cocinó con esmero la hermana de ella. 

La plática de lo que sucedió el día anterior, es el condimento. Ella siempre tiene historias, muy tenebrosas, de sus vecinos, de gente conocida, de su familia, de ella misma, de su marido que ya dejó de beber alcohol, desde que se juntó con ella. 

El hombre solo la mira y la escucha, asintiendo y con alguna que otra interjección oportuna, poco deja ella para hablar, ya que es dueña de todas las palabras y muchas palabrotas también. Él se ruboriza a veces con las ocurrencias de ella, que no tiene límites. 

Terminan su desayuno y salen a buscar su aventura, como dos chiquillos. 

Van a unas colonias cercanas de ricachones en donde se ofrecen a pintar las casas, a barrer, arreglar jardines o cualquier arreglo de fontanería, electricidad, hacer mandados. De todo. Tienen toda la clientela que sus fuerzas les dan. 

Para las 5 de la tarde terminan su faena y regresan a la cafetería para comer una torta, tamales, tacos o un sándwich y pan dulce. Ríen mucho con las "charras" que ella cuenta de lo que pasaron en la jornada. Se reparten al 50 y 50 las ganancias y, en la puerta, se despiden para el día siguiente, también riendo. 

Ella es la prueba de que feliz se nace, se vive y se muere, quien así es, aunque no haya ningún motivo para serlo. Pues a toda tragedia, que las tiene a diario, le encuentra el chiste.  

Allí van Los Chirimikis, a risa y risa cada mañana, cada día, cada tarde, hasta que el cuerpo les aguante y sus manos sigan fuertes, con las ganas de que sea por muchos años más. 

Desconocía la palabra y es muy acertada. 

martes, 12 de diciembre de 2023

Ni una lágrima

Porque no lo merecen
esos dueños del odio
que se creen dueños
de nuestras vidas
para desbaratarlas
en cualquier guerra,
creando infiernos
para dominarnos.

Porque no lo merecen,
esos tipejos 
de poca monta,
hoy no vamos a llorar. 

Al contrario, los que podamos,
(por estar en algún sitio
que en este instante
no esté siendo bombardeado),
riamos fuerte, 
hasta cubrir al mundo con
nuestras carcajadas, 
que a la vez,
cubran a todos los que están
sufriendo.

Conviértanse los sonidos de la risa, en luz impenetrable
y divina, que los abrace y los proteja, de los efectos 
de toda la sinrazón del odio 
de esos tipejos rapaces,
hasta que los paralice
en definitiva. 

Ni una lágrima merecen. 
Inexistentes los haremos con toda nuestra risa.

viernes, 8 de diciembre de 2023

Out

Perrhijos malcriados,
hijos ignorados,
parejas desobligadas,
padres abandonados.

Así va el desarrollo de
este tiempo 
que veo desde lejos,
porque ya no es mi tiempo.
Ya no pertenezco a nada.

Estoy absolutamente out
de todo lo que rige
el vivir de hoy
y disfruto mi exclusión,
de verdad que lo disfruto,
en el refugio donde
soy como soy
sin buscar pertenecer,
ni gustar.