El fresco y la claridad, colándose por las ventanas y tu perro (o tu gato), en la puerta del patio, emocionado, esperando a que salgas a jugar.
Tu padre al rato, despidiéndose para ir a trabajar y tus hermanos yéndose a la escuela. Todos con besos, todos con sonrisas y cariño en sus palabras y gestos.
Tú te quedas, con toda esa mañana tuya entera, ya que por fortuna todavía no tienes edad de deberes ni obligaciones, ni prisas, por más que brincas y corres. Lo que haces todo el tiempo, por la simple razón de tener niñez y salud.
Te quedas con mamá de tiempo completo. Al rato llegará alguna tía o tío o vecinos, como siempre lo hacen. Muchas personas muy importantes, la familia, toda la tribu, que de manera tan natural están...
Me gustaría tanto, poder hacerte vivir uno de esos momentos tan simples y que entonces parecían para siempre y poder observar los gestos de tu cara mientras tanto.
Me gustaría mucho poder hacerlo, pero no sé por dónde empezar... me hace falta malicia para describirlo.
