Mente y corazón,
las dos partes que más
nos gobiernan
y que se contraponen.
Son como estas vistas
de galaxias:
azul y rojo,
frío y calor,
razón y emoción,
con fondo negro.
Siempre elijo el color,
es lo que me hace vibrar,
el negro no me estimula
ni mente, ni corazón.
Nunca me ha gustado.
Estoy mejor en ambientes
de luz que entre oscuridad.
Soy más emocional que cerebral.
Lo que es excelente
si las cosas salen bien,
pero si se descomponen,
cuánto me hubiera gustado
ser más mente que corazón.
Sin embargo, también pienso
que no hubiera gozado tanto
como cuando actué
con emoción, con pasión.
* Hum... no iba a hablar de mí, aunque tomé ese rumbo,
sino que...
En el 2024 termina la época
en que todavía se podía confiar
en los otros e interactuar
con cierta facilidad entre
desconocidos.
De 2025 en adelante,
para sobrevivir,
lo más prudente será
estar siempre muy alertas.
La I.A. será devastadora
si nos toma desprevenidos.
No es catastrofismo, es realismo.
En fin...
De todas formas
celebremos por todo lo alto,
la maravillosa época de libertad
que nos tocó vivir,
a quienes hoy somos adultos.
Así que... Bienvenido 2025.
Ya estamos listos,
para responder
con la mejor actitud
ante lo que nos traigas,
para que no nos abatas.
Un gran abrazo
para mis amigos blogueros,
a quienes estimo,
quiero y hasta amo
a algunos.