El tiempo nada compone por nosotros. Eso es mentira, negligencia, dejadez, falta de voluntad.
Si no retiramos cualquier basurita entre nosotros dos, en cuanto aparece, puede ir acumulando más y más, como un matojo rodante o un alud, que en el momento menos esperado, nos arrase o aplaste, con daños, a veces, irreparables.
Que tu canto y mi mano nos sirva y nos haga sentir felices cada vez que nos reunamos, entrañable ave amiga.


