Controla,
controla,
controla,
todas las emociones,
todas las reacciones.
Esto es un asalto al
pensamiento.
Imprevistos e imprevistos
cada vez más
frecuentemente.
Y atacan
y lastiman
y asaltan.
Matan la seguridad
y desechan la autoestima
hasta del más seguro
y paciente.
Maraña de sinrazones
Nada al gusto
o a la medida
de las necesidades
de las personas
todavía pensantes
y sintientes,
como me considero yo.
La lógica, el sentido común, lo práctico, lo útil, lo amable, lo flexible, lo accesible, lo factible, lo rápido ¡Ya no existe!
"Pague y luego alega"
"cumpla y luego demanda"
"obedezca y no discuta"
"acepte y cállese"
"no hay excepción"
"no entiendo que es lo que quiere"
"no hay"
"no se puede"
"no existe"
"venga después"
"por qué no vino antes"
"debió fijarse cuando pactó"
"no se altere"
"no me grite"
"regrese en 45 días"
"tome su turno"
"sin cita no puedo atenderlo"
"allá está la fila"
Soy una desconocida,
inestable y desequilibrada,
cada vez que debo
resolver cualquier asunto
de lo más común e
insignificante,
que antes con una llamada
telefónica arreglaba
en un instante
o con un breve acudir
a cualquier oficina.
Me estrello con un mundo
de inoperancia
que no comprendo
y me tensiono
y me bloqueo
y me cuesta mucho
recuperarme
porque logran
que me sienta estúpida,
imbécil, analfabeta, incapaz,
aunque no lo sea.