-¡Mamaaá!, llega el niño con sangre en la boca.
La madre lo revisa, lo tranquiliza.
-Ya se te va a caer otro diente, ven a enjuagarte... ¡Listo!... ¡Ya! No vayas a estar tocándolo, ni moviéndolo.
El niño asiente mustio y se va. Pero regresa al rato en las mismas.
Después de esto, la madre lo espía y lo encuentra removiendo su diente con los dedos. El niño corre a enjuagarse de nuevo y regresa, sin dar oportunidad de regañarlo.
-Oye Mamá... Mmm... ¿Tú crees que el ratoncito quiera darme algún anticipo esta noche? Necesito un dinero y este diente nada que se me quiere caer.
*Feliz fin de semana, amigos.
Ahora me explico por qué mi nieta está dale que dale a los dientes flojos! El vil dinero! Un abrazo Sara!
ResponderBorrarJajaja, tal vez, puede ser.
BorrarUn abrazo.
jajajaja será un buen inversionista...
ResponderBorrarA lo mejor, que también podría llegar a ser un derrochador.
BorrarSaludo.
Es que el dinero es un buen acicate a cualquier edad ;)
ResponderBorrarBesos.
Nos echan a perder desde muy chicos, con esas cosas,jajaja.
BorrarBesos.
Si tontos no son.
ResponderBorrarCuando a una de mis peques se le cayó su primer diente, a petición del papá, el ratón le dejó cincuenta dólares bajo la almohada.
Después no cesaba de tocarse los demás a pesar de las reprendas. Cuando se cayó el segundo recibió cinco, está vez intervino mamá.
Después de, perdió el interés en los dientes. :)
Un beso.
A 50 usd!! como para ir por unas pinzas, jajaja. Hiciste muy bien en bajar la cantidad.
BorrarBesos.
Os deseo:
ResponderBorrarBuena Semana Santa a todos!!!, que viváis de acuerdo a vuestros sentires y que los días sean de bien... estar.
.
Nos vemos el domingo de Pascuas!!!!!!!
.
Y... hasta ese momento que Dios los tenga en la palma de su mano!!!!
.
Abu
Muchas gracias, Abu!!! Yo también te deseo de todo corazón lo mejor para ti y todos los tuyos.
BorrarUn fuerte abrazo.
En mi familia el ratoncito no deja dinero, deja alguna cosita pequeña, juguete, libreta, pulseras... Así que nada de pedir adelantos jajaja. Abrazos
ResponderBorrarEstá mejor asi, nadie tiene esas tentaciones de enriquecer súbitamente. Jajaja.
BorrarBesos.
Me ha gustado el relato. Pero quizás no conozcas la historia del Ratoncito Pérez.
ResponderBorrarEs completamente real y la puedes leer si lo deseas en este enlace.
Un beso
Voy rauda y veloz a leerla, muchas gracias, Jubi.
BorrarUn abrazo.
Ja,ja, estos niños.
ResponderBorrarBesos 🌹 buen finde
Jajaja. Ocurrentes. Me los imagino haciendo sus planes con el dinero.
BorrarBesos.
AHHHH ESTOS CHIQUITINES...!!! JAJAJAJA.
ResponderBorrarABRAZOS
Jajaja. Son fascinantes sus ocurrencias.
BorrarAbrazos.
jajajaja Yo también ayudaba un poco para poder poner el diente debajo de la almohada cuanto antes... :)
ResponderBorrarBesos y salud
Jajaja... ay, Genín. Te imagino en esas gestiones y me llenas de ternura.
BorrarBesos.
En ocasiones todos necesitamos anticipar la felicidad. La felicidad gusta de hacerse la remolona. Un abrazo.
ResponderBorrarJajaja, y los niños poco saben de esperas largas. Para ellos todo es ya.
BorrarUn abrazo.
Quién no ha hecho eso alguna vez esperando ese anticipo de ilusión bajo la almohada?
ResponderBorrarMuy tierno.
Besos.
Claaaro... es parte importante de nuestras supuestas primeras hazañas, jajaja.
BorrarBesos.
Un relato muy real. La inocencia de un niño es tan bonita, que el dinero no tendría que estropearla. Un abrazo
ResponderBorrarEs verdad, tienes razón, Pero también se ilusionan con lo que harán con el dinero que les deje el ratoncito a cambio.
BorrarUn abrazo.
En España es famoso el ratóncito Pérez. Deja un regalito cuando a un niño se le cae un diente.
ResponderBorrarLa impaciencia del regalo se hace notar.
Besos
Los niños no saben mucho de esperar. Jajaja.
BorrarBesos, Amalia.
Me reconoces, verdad??. Jaja
ResponderBorrarClaro... nada más no te vayas a cambiar el nombre, jajaja.
BorrarUn abrazo.
Que se ande con cuidado, que después cuesta ponerlos
ResponderBorrarBesos
Que no se le haga costumbre, jajaja.
BorrarBesos.
Qué ocurrencia. Niño tenía que ser.
ResponderBorrarSaludos Sara.
¿Serán más que las niñas? Me dejas pensando.
BorrarFuerte abrazo.
Hola Sara, jeje con el niño, quería dinerito y no sabia como:)
ResponderBorrarBesos.
Muy chiquitos le toman el gusto al dinero, jajaja,
ResponderBorrarUn abrazo.
jeeeeee...en mi familia nos dejaban lápices de colores para dibujar, plastilina para jugar, una diadema para los peinados pero, sobre todo, una pequeña libreta para las notitas de interés para que no se nos olvidaran las cositas que teníamos que hacer: "cole", casa, deporte, etc...chuches y dinerillo, jamás...
ResponderBorrarSimpática entrada, me encanta.
Un beso.
Fíjate que de niña nos ponían una sola moneda y algún regalito. Era más interesante la historia que nos hacían los papás del ratoncito, nos hacían soñar. Yo también así le hice.
ResponderBorrarPero hoy no sé cómo sea la cosa. Espero que les sigan manteniendo esa ilusión los padres de hoy. Esto, se me ocurrió. Gracias.
Un abrazo.