Caramba, pero qué bonito es un campo despierto, muy vivo, como es el cariño y como debiera ser la humanidad entera.
Ya se lo saben, la foto es de la hija de la protagonista de mi película privada.
Divaguemos, divagantes, divagadores, que no hay que mirar mucho otras imágenes, si es que queremos mantenernos vivos, de pie y sin colapsar.
Él colapsa, ellos colapsan, nosotros no... Mejor ¡Divagamos!
Un abrazo con las mejores intenciones.

Un abrazo, entre divagaciones, Sara.
ResponderBorrarBesos.