Calle abajo va
el contorno de una mujer
con su perro
Calle arriba, dirás
que va con dirección al norte.
Sí, pero el declive de la calle
es hacía abajo.
Qué más da
ella va con su perro.
Lo importante es que van
en puro contorno.
Es muy temprano,
tienen que ganarle al sol
que a estos días
ya llega calando
y ella sigue caminando
con su perro:
Buenos días,
Buenos días,
Vecina
¡Vaya bien!
Dios la bendiga
y a su perro
Cuídense,
adiós,
buen día.
Regresan perro y mujer
totalmente configurados
a base de saludo y saludo
y sentirse "parte de"
van cobrando formas
y colores, empiezan
a existir cada día.
Muy de mañana
regresan calle arriba
o calle abajo
que si el norte
que si allá o acá, ¡bah!
acaso la rosa de los vientos
regresan llenos de vida
ya de colores encima
con el corazón contento,
respirando comunidad,
sudando pertenencia.
*Al vuelo, la mujer y su perro.
** No me dejó subir el dibujo del contorno, ahí ustedes lo imaginan. No, siempre sí se pudo.


En las ciudades grandes vivimos los robots.
ResponderBorrarNi buenos días ni nada por el estilo.
Te copio un poema mío:
3 de agosto de 2009
ROBOTS
Llueva o haga sol
hiele el día o hierva
robots sentados en filas
robots transportados de pie
robots enlatados en hora punta
robots aplastando robots
robots en conducción obligada
robots momificados
con auriculares aislantes
gafas oscuras de no ver
y teléfonos de evasión
robots abandonando la mirada
entre grupos de robots
en periódicos engañabobos
en la sucia ventana
o en el vacío indefinido
procesiones de robots
conducidos sin remedio
hacia sus puestos de trabajo
robots sacados de sus casas
robots sacados de sus familias
robots sacados de sus vidas
robots con sueños de humo
robots con chips ignorados
robots camino del ocaso
y constantemente
llueva o haga sol
hiele el día o hierva
suben y bajan robots
el autobús vomita robots
el metro vomita robots
el tren vomita robots
robots por las escaleras
robots por las calles
robots en los ascensores
robots en las fábricas
en las oficinas
en las tiendas
enjambres de robots
marcando el paso
robots envidiando
robots criticando
robots disimulando
robots funcionando
robots obedeciendo
robots produciendo
robots controlados por robots
robots vigilados por robots
robots supervisados por robots
hasta que el tiempo los oxida
disminuyendo su rendimiento
entonces son retirados
llueva o haga sol
hiele el día o hierva
y si antes algo falla
robots desquiciados
robots deprimidos
robots anestesiados
del mundo que no entienden
robots delinquiendo
robots desobedeciendo
robots vulnerando
las reglas para robots
las reglas para controlarlos
robots torturados por robots
robots en las cárceles
robots en correccionales
amontonados en celdas
robots en la miseria
robots fuera del sistema
robots para el desguace
como chatarra abandonada
robots pidiendo limosna
robots durmiendo en la calle
robots que enferman
robots en el hospital
donde reparan robots
donde mueren robots
donde nacen robots
llueva o haga sol
hiele el día o hierva.
Besos.
Es verdad, el ser humano desaparece en las ciudades grandes.
Borrar¡Múdate, es urgente!
Besos.
Un paseo por el vecindario, te paras con un vecino, esquivas la pesada, y regresas a casa, buenos versos le has dedicado al paseo matutino. Un abrazo
ResponderBorrarHay lugares amables en los que los demás van coloreando la existencia de las personas al pasar.
BorrarUn abrazo.
Me pasa de observar desde el balcón en las nochecitas de verano a algún transeúnte y seguirlo hasta que desaparece, cosas triviales que acompañan el momento, tu mujer y su perro estarían felices de verse en tu poema, un abrazote Sara!
ResponderBorrarUna mujer desde su balcón, valida en la noche la existencia de ciertos transeúntes. Los recibe su mirada, apenas hechos unos cuantos trazos y con el arte de alfarera de su imaginación, los va esculpiendo en figuras alucinantes. Ellos llegan en su mejor aspecto posible, a su refugio sagrado llamado hogar.
BorrarYo la miro desde mi invisibilidad, con el deseo grande de ser una pieza más de su elección, esperando sentirme viva con su mirada.
Jajaja, allí quedaste tú, querida amiga.
Un fuerte abrazo.
Y ahí tu inspiración me dio vida ! Gracias Sara, otro abrazote!
Borrar¡Querida! Espero que te sientas un poco mejor, más animada después de lo sucedido y que también ya estés mucho mejor de tu mano. Te llovió sobre mojado en estos días. Todo será mejor, poco a poco. Estoy contigo.
BorrarUn gran abrazo!!!
Pasear con mi perro, ya sea para arriba, para abajo o por llanura, es una de las cosas más gratificantes y reconfortantes que hago cada día. Además, se socializa y conversa mucho con otra gente que también pasea a los suyos.
ResponderBorrarAbrazo.
Es demasiado lo que nos aportan los perritos. Nos hacen la vida muy agradable.
BorrarUn abrazo.
Tendré que adoptar a un perro para dejar de ser invisible. ;-)
ResponderBorrarMuy acertada tu forma de "colorearte de vida".
Besos, Sara.
Sinceramente son una verdadera lata, cuando los consentimos, pero a cambio demasiado cariño nos dan. Somos todo para ellos (y ellos para nosotros, jajaja)
BorrarTú no eres invisible en ninguna parte. Si yo te miro desde tan lejos, imagínate a quienes tienes en tu círculo cercano.
Mil besitos Paula.
Como me gusta esa consideración y hasta diría, buena educación, de saludar a los vecinos por la calle. En las ciudades cada vez se vuelven mas impersonales e individualistas, serà por ello que me gustan más los pueblos pequeños.... de todas maneras, todavia saludo a todos los mios, aunque alguna vez no me contesten, me habré vuelto invisible a ratos, como dice también salluna ?! hehehe
ResponderBorrarUn abrazo y "buenos dias, vecina i amiga!". :)
Muchas gracias, Artur. En los pueblos pequeños se saludan todos porque se conocen, pero también hay ciertas ciudades en donde se saludan entre desconocidos. Es un pequeño gesto que da alegría. También hay otras partes en que se es invisible, hasta entre conocidos.
BorrarUn abrazo.
*Buenos días, Artur... Que te vaya muy bien, amigo!!
Calle arriba, calle abajo, en muy buena compañía.
ResponderBorrarPara mi la mejor.
Hermoso poema👍
Besos, mimitos para 🐕
Esos paseos, Vero.
BorrarSi viviéramos en la misma ciudad, las llevaríamos a las dos amigas muy campantes, jajaja 🐾 🐕
Aiyns, qué bonito sería.
Besos y cariños para K.
¡Hola, Sara! Palabras muy amables y serias que invitan a la reflexión. Vivimos en un mundo cada vez más egocéntrico y egoísta. La solidaridad, la educación, el respeto, etc., parecen ser cosas del pasado.
ResponderBorrarFeliz finde. Bstes.
En muchos lugares sí, en algunos lugares todavía no mueren esas formas de convivencia colectiva.
BorrarUn abrazo fraterno.
Vaya que lo has hecho bien, Sara. Me gustó mucho. Logras pincelar en el poema lo que los sociólogos llaman el "interaccionismo simbólico", pero lo acabas convirtiendo en música. Es verdad que somos seres sociales, por necesidad biológica, y si nadie nos regala un "buenos días", es como si nos faltara el desayuno.
ResponderBorrarIncluir el perro en tu bella estampa es, además, todo un acierto. Para muchos, el perro es el puente, el "rompehielo" social, el nexo de unión entre los extraños... A veces puedes cruzarte con alguien durante años, que ni sabe como te llamas, pero conoce al perro, y a través de él tú puedes existir.
Hoy en día, viviendo como hacemos en un mundo donde cada vez estamos más encerrados tras las pantallas, tu poema es un recordatorio de que la realidad se puede y se debe seguir construyendo en la acera, como siempre se hizo, sea calle arriba o calle abajo.
Saludos Insolentes!!
Es que hay que mantener la vida, con un gesto tan pequeño se logra mucho.
BorrarEs como ir existiendo con esa calidez humana.
Un fuerte abrazo.
La humanidad, que es contagiosa. Aunque muchos se han vacunado.
ResponderBorrarAbrazooo
Pobrecitos esos "muchos",
Borrarprocuremos seguir siendo nosotros y quien se quiera agregar, que sea bienvenido.
Terminemos con el aislamiento individualista., no cuesta nada. Muchas gracias por tan lindo comentario, lo aprecio mucho!
Un abrazo.
Es un poema que demuestra que existir no es ir hacia algún lado, sino ser visto. Saludos desde Colombia.
ResponderBorrarMuchas gracias, Guillermo. Ser vistos nos hace parte de la comunidad.
BorrarUn abrazo
Sara, me gusta cómo este texto captura esa magia de lo cotidiano, donde un simple saludo vecinal es lo que termina de "dibujarnos" y darnos realidad. Es una forma de recordarnos que existimos, también, cuando nos sentimos parte de algo más grande y compartimos el camino, sea calle arriba o calle abajo, con un compañero de viaje "hecho" para el ser humano (y viceversa). Va un abrazo.
ResponderBorrarPerro y ser humano somos un binomio fenomenal!!
BorrarLos demás, al percibirnos y reconocernos con algún gesto amable, nos refrendan la forma que a veces nosotros no nos reconocernos.
Un abrazo.
Me has sacado una sonrisa, Sara.
ResponderBorrarUn abrazo y feliz día.
Tienes abierta la puerta a mi espacio también
Gracias, un fuerte abrazo.
BorrarMuy bien descrito el paseo diario por el vecindario. Un abrazo
ResponderBorrarResponder
Gracias.
BorrarUn fuerte abrazo.
Me acordé de cuando saco a pasear a mi perrita. Ahora temo encontrarme con un Therian.
ResponderBorrarSaludos
La locura no tiene tope. Se ha desbordado. Y el internet tiene una capacidad de propagación absoluta.
BorrarUn abrazo.
Magnífico poema, Sara.
ResponderBorrarLo he podido ver con mis propios ojos.
Has sabido captar la belleza de lo cotidiano.
Abrazo grande.
Muchas gracias, Maripaz. Es un gusto cuando se pueden tener esos momentos cotidianos y contarlos.
BorrarUn gran abrazo.
SARA... que curioso, hoy estaba pensando en eso que escribes.
ResponderBorrarLa salida con BUBBI, es gratificante, pero a la vez a mi me cuesta algún que otro disgustillo con cada paseo.
El porque? pues no lo se a ciencia cierta porque no conozco nada de su pasado y el criador tampoco me lo explicará; pero está muy escarmentada por algo, y especialmente ladra con desgarro a todos los perros que se nos acercan y a sus dueños, y ellos y ellas se marchan corriendo porque esta miniatura de 3 kilos 200 gramos, tiene un ladrido y una energía tan potentes que ahuyenta a quien se nos pone por delante.
Ya se terminaron los paseos gratificantes que viví con mi perrita PUCKY, en la que todo el mundo se nos acercaba y disfrutábamos de una conversación sencilla del día a día, y nos íbamos a casa contentas y llenas porque habíamos sociabilizado.
Pero me prometí que saliera como me saliera mi nueva perrita, la cuidaría y aceptaría intentando comprenderla incluso en lo que no me gustara; y en ello estoy.
Vamos avanzando poco a poco, pero a su favor diré que en casa es un AMOR... tranquila, no muerde ni rompe nada, y aunque es un poco terca me sigue y me ama con todo su ser, y cuando pone su cabecita en mi rodilla mientras estoy sentada en el sofá, me digo... Ha valido la pena conocerte chiquita, pero aún me queda un tiempo para que su raciocínio comprenda muchas cosas y algunas de ellas las vaya dejando atrás y con ello ambas recuperemos una cierta tranquilidad.
Ahí lo dejo querida, bonito y cierto escrito el tuyo ^:^
Debes tener paciencia. No todos los perritos son sociables. Mi perrita es muy nerviosa y no permite que nadie se nos acerque. Y otros perros o gatos, jamás!!! Traté de que socializara pero nunca lo logré, mejor me resigné a que no sería posible y que ese es su estilo, jajaja. Además, entre nos, eso tiene su gran ventaja, yo no soy muy sociable.
BorrarUn gran abrazo a ti y besitos a esa pequeña y adorable ladradorcita.
Una manera muy vivida señalada en ese tiempo de entrega dada al cuidado de una mascota, que ayuda a su vez a la salud integral personal... Siempre es bueno socializar con otros y compartir lo común que da la vida.
ResponderBorrarTengas muchos buenos momentos en esos paseos.
Abrazo 🏵️🪻🌾☘️🌺
Muchas gracias, Meulen. Por suerte hemos podido hacerlo y pido a Dios que nos lo permita hacer por mucho tiempo más. Es lo que más disfruto.
BorrarUn gran abrazo.
Bonito paseo... De los que hay que repetir para entender que la vida son pequeños momentos sumados unos con otros.
ResponderBorrarPerdemos mucho tiempo buscando lo inalcanzable y lo que nos hace felices lo tenemos a la mano.
BorrarUn abrazo!