Adiós abril... Ya te vas. No sé si volveremos a vernos.
Antes me despedía de ti, con la gratitud de tu esplendor y el cariño que me provoca tu esencia, pero con la seguridad del reencuentro, que hoy me falta.
Y tú te ibas con la imagen más alegre de mí. No con esta cara de incertidumbre, de quien como nunca antes, sabe que volver a vernos, no dependerá de nosotros.
Siempre ha existido el azar, pero no estábamos tan amenazados. Nuestra vida, la sentíamos propia.
Hoy a ti, pueden desplumarte los días y, a mí, desintegrarme, más rápido que en lo que pronunciamos "boom". Sacarnos del calendario y del mapa, en ese instante, con la irracionalidad que se agiganta y nos está devorando, porque todavía no nos unimos para pararla.
Adiós, abril, mi predilecto mes, en el que nací. Déjame tu perfume como nuestro vínculo secreto, hacia la certeza de volvernos a ver, en la siguiente vuelta.
Quisiera abrazarte y nunca soltarte, pero esas demostraciones en público, a quien se va, siempre le causan bochorno. Adiós abril.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
¡Gracias por tu comentario y tu alegría!