Traductor :

jueves, 4 de julio de 2013

Tan poco




Perdí  la risa. Ese día, se me fue la vida. El destino me removió furioso cada color, cada trazo;  perdiéndose en el acto, todo lo asequible y lo necesario, para seguir.

“Que el tiempo cura todo”, pero nadie cita las excepciones. Ya pasó una eternidad y sigue el mismo sabor a vacío, que me hostiga, desde que me fuiste arrancado.

Sin invocarlas, me asedian las imágenes de nosotros felices, iluminados, totales. Capaces de inventar diferentes todos los días.  Loca creatividad de nuestro demasiado amor.

Todavía me agita la visión de tu rostro endurecido, con la sonrisa forzada, con que pretendiste encubrir tu dolor, cuando ni despedirnos nos dejó, aquél destructor final.

A ti también se te fugó la vida, querido, lo sé…  fue un desahucio: injusto, insalvable, para siempre.. Que lo bueno dura tan poco...