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miércoles, 15 de diciembre de 2010

La Morenita del Papa



Al atardecer el pasado sábado 11 de diciembre, se paralizó el tráfico en una intersección con la calle Independencia. Me orillé y apagué el motor del vehículo, dispuesta a esperar a que se regularizara.

Se trataba del desfile de peregrinos, con destino al Santuario de Guadalupe, mucha gente, se situó a la orilla de la calle, para observar a los caminantes. El sonido de tambores, sonajas, cánticos y rezos me estremecieron.

Me sorprendió aún más, ver la enorme cantidad de personas del desfile, madres con dos o tres niños, hombres, jóvenes… Todo tipo de gente. Entregados a su marcha de fe a prueba de cualquier calamidad. Cantando, danzando y rezando con tanto fervor, por la paz y concordia de Chihuahua y de México.

Otras personas en silencio, tal vez prometiendo, agradeciendo o pidiendo perdón. En éxtasis, esperanzados, seguros de que la Virgen de Guadalupe les cumplirá. Obedientes a que si no les cumple, es porque ella considera que así es mejor.

Cuántas veces, las personas ante la falta de soluciones tangibles, sobre sus asuntos desesperados, depositan en la Virgen, Dios o  Santos, toda la tramitología de sus problemas, los que muchas veces podrían resolverse, con decisión, fuerza de voluntad diálogo, negociación o solidaridad.

No me opongo a la fe de ninguna manera, soy bastante creyente;  pero si creo que las adicciones se superan en un centro de rehabilitación y un proceso de fuerza de voluntad profundo y muy doloroso, que la ignorancia se combate estudiando, que la pobreza trabajando, las injusticias denunciando y exigiendo.

La gente aguanta todo tipo de abusos, agacha la cabeza y se deja derrotar, sin hablar, sin pedir, sin tramitar, sin exigir. Somos los mexicanos una raza de dejados, derrotados y muy sufridos, porque nos gusta lamentarnos, justificarnos con las dificultades que la vida nos va presentando, para inmovilizarnos, para no generar cambios, precisamente porque todo cambio  nos exige trabajo y mucho compromiso.

Esperamos con mucha pasión que las cosas cambien y sin movernos, esperamos que la Virgen cumpla y satisfaga todos nuestros deseos y  necesidades. No dudo que se hayan registrado tantos milagros, están documentados. Pero si creo que muchas de las soluciones, nos corresponde a nosotros generárnoslas.

Yo le pediría a la Virgen Morenita, tan amada también por Juan Pablo II, que nos despierte a la realidad nacional. Para que cada uno asumamos  y cumplamos nuestra función correspondiente a cabalidad. Para que no halla más gente sufriendo sin hablar, que denuncien lo que está mal, que quienes pueden resolver lo hagan ya. Sería un verdadero milagro.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Si faltara Chabelo



Qué mente tan enferma la de quien inventó que Chabelo había muerto. La ovación tan prolongada del público del Teletón hacia él, un día después de ese rumor, me hizo reflexionar sobre lo que él significa.

Xavier López ha consagrado toda su vida al personaje del niño mexicano. Ha sido el “cuate” de todos los niños, durante cerca de 50 años.

Ni siquiera concebimos que pueda existir el hombre detrás del personaje. Cuando le hemos escuchado en entrevistas, hasta nos ha sorprende que pueda tener voz de adulto y una vida fuera del niño. Lograrlo, ha de ser un esfuerzo muy complejo que le exige demasiada disciplina.

Ha dicho "que se ha dedicado a lo que más le gusta, por lo que no lo considera un trabajo". Sin embargo, qué responsabilidad tan descomunal ser Chabelo, ya que por la edad del personaje, viene siendo como el hermano mayor de todos los niños pequeños y modelo a seguir. Condición que le  obliga a ser muy prudente, no solo en su programa, sino en todas sus actividades cotidianas, pues al ser tan famoso en mexico y el mundo, está siempre expuesto en una vitrina de cristal.

Se requiere de mucha congruencia y equilibrio entre la persona y el personaje que interpreta y demasiado amor hacia la infancia; sector tan sensible, receptivo, exigente e importante, para brindarse con esa misma entrega domingo tras domingo, gracias a la cual mantiene su aceptación y cariño.

Xavier López, deberá vacacionar, comer, divertirse, salir de compras y todo lo que desee hacer, respetando el mito de Chabelo, guardando la compostura siempre. Cuidando su imagen, también quienes constituyen su entorno social más cercano.

Él es como los mejores lugares turísticos, que aparentemente no cambian, al resultar igual de fascinantes, aunque se visiten muchas veces, la magia envuelve igual que la primera vez. Lo que en realidad es justamente lo opuesto. Significa, mantener un arduo trabajo de evolución, al ritmo de los cambios de las épocas, para que lo percibamos como si fuera el mismo. Sin esa innovación constante, hubiera caducado en la primera generación transcurrida.

Creo que su mayor éxito es su equilibrio, para poder conducirse como si no supiera el tamaño de fama que tiene, con la misma humildad y condescendencia, como lo vimos la primera vez, y  estar siempre dispuesto a contribuir en cualquier acción por el beneficio de los niños.

Xavier López debe poseer una capacidad superior, para desprenderse de emociones negativas y mantener su alma tan joven, que le permite conducirse con tanta soltura y empatía, no obstante las malas noticias de nuestro país, ante tanta decadencia social, que les está arrebatando el alma a los chiquitos.

Y con una voluntad a prueba de todo, para que su niño interior y niño personaje, nos impidan verle las arrugas al hombre de 75 años de edad, que ha madrugado todos los domingos, durante 50 años, dejando todos sus asuntos personales fuera del escenario, para aparecer con la mejor actitud, a enseñarles a los niños a ser niños y a los adultos, que los niños están para jugar y divertirse sin ninguna preocupación.

Aunque ya se haya ganado la inmortalidad. Necesitamos que viva muchos años más, porque él es de lo mejor que han tenido los niños de siempre y es insustituible. ¡Chabelo no se catafixia!

viernes, 10 de diciembre de 2010

El Recreo con Rita




Delicada, con gracia, Mónica, una niña de 9 años, durante el descanso, charla animada con sus amigas preferidas, sentadas las tres en una banquilla de cemento en el patio, mientras reparten sus refrigerios en partes iguales,  para probar de todo.

- ¡Moni! ¡Mónica!, llega Ismael corriendo, ¡Anda! ¡Rita otra vez!

Muy asustada, da su bocadillo a una de sus amigas y corre hacia su salón. -¡Rita!, tranquila, aquí estoy chiquita, tranquila, ya, ya, ya. Se agacha y abraza a Rita, que se encuentra en el suelo, con todo y que es mucho más alta y corpulenta que ella, limpia sus lágrimas, le acaricia su cabeza, sin evitar tocar las partes donde no tiene cabello.

–No lo hagas Rita, ya no te arranques más el pelo, no te lastimes, ¡júramelo! Grita, escupe, insulta, avienta todo lo que tengas cerca, patea, lo que quieras, pero no te lastimes a ti.

Rita se encoge más y se deja mecer por Mónica, en un autismo compartido. Mónica continúa hablándole con suavidad. – ¡Llora Rita!… no te aguantes, saca todo lo que sientas… Yo te cuido... No está sola.

Así duran casi todo el descanso, hasta que Rita se conforta – ¡Gracias Moni! dice Rita en un susurro. – ¡De nada, no me agradezcas Rita! –Ya te perdiste del recreo por mi culpa. – No le hace Rita, tú me necesitabas, entre dos es más fácil. Ya estás mejor, ¿verdad? Rita le contesta moviendo la cabeza.  – ¡Gracias!

Los niños de su salón dicen:

Que Mónica es la alumna más destacada de la clase y la única persona de toda la escuela que ayuda a Rita, en sus crisis de pánico, agresividad y llanto, desde que mataron a su papá frente a ella.  Y aunque no es su amiga cercana,  se las arregla para ayudarla cuando lo necesita.

Que todos huyen de Rita muy asustados cada vez que se pone como loca y acuden a Mónica para que resuelva la situación.

Que tratan de que la maestra no se entere, porque ella estruja, ofende y avergüenza a Rita, frente a todos los niños y les tiene prohibido, atenderla. –Mientras más caso le hagan, más berrinches hará, es una la lepa chantajista y malcriada ¡Déjenla sola, hasta que se le pase! ¡Ignórenla! Siempre que la maestra interviene Rita se siente más mal.

A la directora no acuden porque le tienen miedo, los regaña siempre, por cualquier cosa, ha expulsado a 60 niños este año y los tiene amenazados a todos.

Desconocen como viva Rita en su casa, pues nadie se junta con ella, porque es muy difícil aguantarla. No conocen a la mamá, solo a la abuela que es quien la lleva a la escuela.

Rita se controla al máximo sus reacciones, pero sus sentimientos la asaltan cuando no hay nadie. Sabe que solo cuenta con la mano de Mónica.

Pactaron los niños, resolver sus problemas entre ellos, en secreto, hasta que puedan.

La sociedad considera que por seguridad de los niños es bueno mantener las escuelas “a puerta cerrada” y confían en la solvencia moral que los maestros les aparentan.


Padre, Madre, ¿conoces el trato que tu hijo recibe en su escuela? Platica con él o ella, si lo escuchas, siempre te dirá la verdad. Visita periódica y sorpresivamente su escuela, tienes el derecho, no pueden impedírtelo, constata que las cosas estén funcionando bien. Involúcrate en la dinámica escolar.

Cuando existan quejas sobre tu hijo, cuando te llegue lesionado, platica con tu hijo y verifica los hechos con los demás niños que hayan estado presentes en los incidentes. Haz amistad con los padres de los niños del salón de tu hijo. Denuncien todo lo que esté mal. No permitan que los maestros les intimiden, no les tengan miedo. Ellos son quienes deben cuidarse de cumplir a cabalidad su función ante a la sociedad. Existen muchos maestros con conductas sumamente reprobables.