Si no fuera
porque me miro en tantos rostros
sin necesidad de espejos
y vibro en cada risa y cada llanto,
ajenos y propios,
que no son más que lo mismo,
una extensión de mí…
O yo, una piecita de ellos.
Si no fuera
porque en el olor a tierra húmeda
están de vuelta
todos los agostos y septiembres
de mi cándida niñez.
Y en el olor a tierra seca y soleada,
todos los abriles y mayos,
de tanto gozo al aire y vida libre y feliz.
Si no fuera,
porque contigo conservo
los días de invierno,
junto a las mejores fotos
mentales de mi madre,
haciéndonos siempre
el hogar dulce hogar,
el hogar dulce hogar,
o de mi pá, con todas las risas
y la fuerza y la sabiduría y las bromas.
Si no fuera,
porque guardo en ti,
lo mejor y lo peor de mi vida:
los amores, los desamores,
en tus cuatro estaciones, y las mías,
en todos los paisajes, cerros, atardeceres.
bosques, playas, desiertos, selvas,
en tu nombre, tu voz y
tus colores.
Si no fuera,
porque te conozco tan bien,
al ras del suelo o en la cima,
con todas mis compañías y soledades,
que cada abeja, mariposa o colibrí,
han sabido todo de mí,
cuando grito que estoy harta,
cuando canto que estoy feliz.
Si no fuera,
porque te conozco,
con los ojos abiertos o cerrados,
porque me has tenido y querido igual,
si con las palmas hacia el cielo, recibiendo,
o los puños cerrados de impotencia,
por las cosas que no te comprendo.
Puedo prescindir de casi todo, cuando me lo propongo,
mas no podría concebirme
yo, sin ti.
Si no fuera por eso...
México de mi alma:
¡Aguanta y sigue, sigue!
Si no fuera por eso...
México de mi alma:
¡Aguanta y sigue, sigue!

