Traductor :

lunes, 21 de noviembre de 2011

Si la vida te da limones...



Doña Carmencita Montaño de De la Torre,  es una señora que tiene 89 años, más los que siempre se quitó… ya raya en el centenario. Activa, autosuficiente aún, sobretodo, con mucha lucidez, dice que le ayuda que todos los días se toma un vaso de tequila, o de cerveza. Radica en Hermosillo. Sonora, México y un día, escuchando a su nieta quejarse, le dijo:

"Mira cabrona, pa´que dejes de andar jodida y jodiendo,  te voy a dar unas cuantos consejos  pa' que vivas bien, y no nomás sobrevivas ¡Mírame a mí!, que me sigo riendo:

Agradece por todo, no te quejes, dale gracias a Dios que estás, que sigues, que vives…mientras  a otra bola de pendejos,  ¡ya se las cargó la chingada!
    
Cuando puedas comer, come. Cuando puedas dormir, duerme. Cuando puedas disfrutar, disfruta. Cuando puedas trabajar, trabaja. Y si aún puedes, échate unos pinches tragos, juega dominó, haz el amor y chifla en la regadera. Da gracias a Dios porque tienes salud. No te la pases quejando. No m'ijita, altas y bajas siempre han habido y siempre habrán.
    
Si en la noche no puedes dormir, y estás vuelta y vuelta en la pinche cama, ¡Pos' párate! y ponte a hacer algo, arregla un cajón, plancha tu blusa pa’ mañana, ponte a leer, si te quedas acostada, con los ojos pelones vas pensar ¡puras pendejadas! y lo peor es que después las haces.... Sí ya de por sí…

Los problemas grandotes, que son del mundo y que salen en la tele, ésos mija… mándalos a la chingada, no los vas a arreglar tú. Luego ni les entiendes, no te hagas pendeja. Deja que los que pueden, los arreglen. Pero tú arregla los que sí están en tus manos.

Si te dan, agarra todo. Aprovéchalo, así sea un chingadazo, un beso o una pendejadita,  porque no sabes de qué forma te llegan; así que tú ¡Agarra y no te apendejes!

¡Ah!, pero eso si: ¡No agarres lo que no es tuyo! cada quien tiene lo suyo, lo que se gana y lo que se merece.
    
Lo que hagas, ¡hazlo con ganas!, y hazlo bien o no lo hagas. Y olvídate de las envidias, tú a lo tuyo, porque nunca sabes cuando vas a valer madre.
    
Cuídate de los cabrones y aléjate de los pendejos... fíjate bien como son, porque hay un chingo, conócelos bien, pa’ que nunca seas como ellos.

Ayuda y escucha a tus amigos, no hables mal de nadie. Sé orgullosa, pero no arrogante ni prepotente. Sé humilde, pero no agachada. Sé valiente, pero no imprudente.

Cuando ganes, sonríe, cuando pierdas, no armes un pedo, y si te da la gana… llora. Se vale, pa' que se te quite la impotencia. Pero luego luego, afánate en otra cosa.

Nunca te preocupes por lo que no tienes, por lo que no puedes comprar, cuanto cabrón, que tiene todo, caen en el bote o en el hospital, bien espantadas e inseguras, o tienen quien se los madrea diario, tú tienes algo más valioso que es tu gente y tu salud… Esos otros, tendrán todo pero ¡No tienen madre!

Manda a la chingada a la muerte, que sea ella la que se preocupe por no poder llevarte, y no tú,  porque ya te va a llevar. 
  
Mija: Si la vida te da limones… pide tequila y sal… ¡No te pongas a hacer limonada!

* Gracias a mi amiga Ivonne, quien me envió esto, que comparto. 
    

sábado, 19 de noviembre de 2011

Intolerante a la tolerancia (II)


No estoy bromeando, ni estoy mostrando mi lado B, ni me encuentro en una crisis de personalidad diferente a la habitual (jaja),  ni estoy contradiciéndome, sin embargo... 

Me declaro y me reitero ser ¡Intolerante a la tolerancia!

Muy ignorante como soy de tantas cosas... hasta hace dos días, escuché en un programa de la radio, que desde 1996, la Asamblea de las Naciones Unidas promulgó el 16 de noviembre "Día Internacional de la Tolerancia" ante lo que me declaro enemiga acérrima.

Pues considero que nadie, bajo ninguna circunstancia: merezca ser tolerado o deba ser tolerado. 

Sino que toda persona, ser humano, sin importar ninguna característica inherente a su personalidad e individualidad Debe ser: incluido, respetado, considerado, aceptado y tratado igual que cualquiera otro... Más ¡No tolerado!

La palabra tolerancia es marginativa, acomplejante, lacerante.. Y la acción de tolerar lo es aún más. Por lo que resulta mucho más doloroso ser tolerado.

Es como decir: "Yo", o "nosotros" que somos tan perfectos, superiores, hemos decidido que no obstante todos sus defectos, te o les vamos a tolerar, porque somos muy civilizados, lindos y buena onda "contigo", o "con ustedes". Bueno, hasta imagino la actitud de superioridad del "tolerador", mirando por encima del hombro, al ser al que "tiene que tolerar" con toda y su inferioridad. 

Cualquiera, antes preferiría ser repudiado, que tratado con esa "deferencia" y "condescendencia" de la tolerancia.

Es una palabra demasiado mal empleada, si lo que se pretende es enarbolar los derechos humanos. 

* Si ni Guango y la Her-Trude, me permitirían que los tolerara. Pues ellos, el día que no les trate con todo el  cariño, inclusión y respeto, simplemente me morderían. ¡Como debe ser!


viernes, 18 de noviembre de 2011

Intolerante a la Tolerancia (I)

 
Me declaro: Intolerante a la tolerancia.

Y estoy en franca protesta, en huelga, en plantón, con pancartas y todo: 

¡No a la Tolerancia!, me opongo, me provoca malestar. No la soporto. No debe existir. Quiero que desaparezca... Cuánto antes, mejor. ¡Ya!... ¡Hoy!