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sábado, 17 de diciembre de 2011

Amores de campeonato


No pudo retenerlo. Él le dijo que siempre si la cambiaría por la Barbie (apodo con que ella bautizó a la otra mujer, no por bella, sino porque había que ser bárbara, para soportar a alguien como él).

…Se preparó para el adiós con todo el dramatismo posible, una despedida lenta y bien estudiada como su táctica “X”. Pero él, con la arrogancia de quien está consciente de que otra lo está esperando, mantuvo su decisión.

Entonces ella, utilizó su táctica “Y”, en una combinación de “Dolores del Río” y “María Félix”, enjugó con violencia sus últimas lágrimas (de ese día) elevando la ceja derecha, con duro semblante y voz muy aguardentosa (no porque hubiese bebido, sino por el llanto) y  pronunció:

 “Nunca encontrarás a ninguna otra mujer, que te ame… ni más, ni mejor que yo… ¡Sábetelo!, grábatelo muy bien, yo por ti sería capaz de dar la vida, si fuera preciso, sería capaz de todo. Mujeres tan… así… como yo, ya no hay”.

Como si escuchase: “Ojalá que te vaya bonito”, él avanzó hacia la salida.

Ella,  se aproximó y lo abrazó. Él la esquiva con rapidez. Ella, al estilo “actor de doblaje” en película barata, se auto lanzó con mucha fuerza, para simular brusquedad, tratando de chantajearlo… La ignoró, pero se arrastró por el piso, como soldado con camuflaje en la selva y le tomó de un pie, después, logró asirle de las dos piernas… Él se liberó nuevamente y salió de su casa.

Ella, utiliza su recurso “Z”, gritarle, no supe qué, pero por lógica, algo debió gritarle.

Transcurren años y más años. Ella arranca muchas hojas del calendario y otras se caen solas, incluso algunos calendarios,  pues desde que se fue el hombre, ni siquiera un buen martillo quiso conservar, para no recordarlo…

A él, le duró esa Barbie muy poco. Y, para no dejarse abatir, empezó a vagar frenéticamente en el mundo de todas las Barbies. Entre una y otra, surgían aquellas palabras, que le retumbaban en sus noches de insomnio, junto con la escena de despedida y muchos pasajes que con toda la abnegación Maclovia (así se llamaba)  tan linda, antes de que se hiciera tan teatrera, le dejó grabados.

Pero (él) siguió cerciorándose de que no existiera otra que lo amará más y mejor, hasta que por fin se convence y presuroso, decide volver con Maclovia… 20 años después (bueno, no tan presuroso, aunque 20 años no sea nada).

Maclovia con la ayuda de su gente, terapias, el tiempo y muchas canciones: baladas, boleros y rancheras, logró bajar de la montaña rusa emocional, para instalarse de planta en la felicidad.


viernes, 9 de diciembre de 2011

El Mariachi, patrimonio inmaterial de la humanidad


El Mariachi  acaba  la UNESCO de declararlo Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

                                Plácido Domingo con  Mariachi                               

 * Muy contenta porque han reconocido al mariachi, 
les he traído esta:
Serenata dedicada a las y los amigos, 
para los alegres y los tristes,
los confiados y los desconfiados,
los creyentes y los escépticos,
los viejos y los nuevos,
los cercanos y los lejanos,
a los amigos del mundo,
blogueros o no blogueros,
para todos los que necesiten música en el corazón...
Muy en especial  para Martha Bernal, que vive en Jalisco, la cuna del mariachi,
para Pitt Tristán, que está medio enojado conmigo,
para José Vicente que está medio tristón por lo incomprensible que es la humanidad, quien ha sido un amigo incondicional conmigo desde el día que nos conocimos, hace más de un año.
para Susana Terrados, que es un gran y preciosa dama.
Para Pepe Deapié, casi no.
Para Sylvia que está en Australia
PARA TODOS, sin excluir a ninguno.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Rupturas blogueras



Los usuarios fuimos degenerando los blogs… en un principio solo nos encontrábamos trabajos muy profesionales, con temas e informaciones muy bien sustentadas, hasta con  bibliografía y tó la cosa.

Ahora cualquiera tenemos blog y algunos subimos (me incluyo) cada "barrabasada" y lo peor del caso es que hasta nos creemos especialistas en lo que colgamos (muy pocos o nadie aceptaría ser un hábil "busca Google", Wikipedia, o demás, para ser los todólogos,  jajaja). Somos en este mundo ideal, algo así como "el último vaso de agua en el desierto".

Y, pobre de quien nos diga que no lo somos, porque nos damos una desgreñada ¡A todo blog!, que ¡Ay madre mía! Allí si perdemos las formas, hasta los acentos, las comas y toda la ortografía completa… que ya de por sí hemos ido perdiendo, de tanto bloglectura. Ese día que perdemos las blogrelaciones, nos borramos de inmediato como seguidores en su(s) blogs y desaparecemos todos los comentarios durante nuestra larga amistad virtual… de un mes.

¿Qué hacemos con todos los abrazos y los besos y los guiños y los cariños y los :) y los felices findes, y los you are my idole, así como todos los aplausos de ese largo mes? Mes ensoñado, en que ya nos sentíamos los más amiguis de los amiguis. Queda un vacío, el hueco de una blogamistad perdida. ¡Snif, snif!

Luego, procedemos a destruir los regalitos que mutuamente nos brindamos, como cuando estuvimos chiquitos algunos que todavía conocimos cosas del mundo en “blanco y negro”, en que nos intercambiábamos las estampitas de los álbumes que coleccionábamos, y que al llenarlos nos regalaban no sé que cosas.

… Después, nos despedimos de los queridos amigos, y cuando nos dicen: ¡OK! "Ojalá que te vaya bonito, ojalá que se acaben tus penas" como la canción de José Alfredo… Decimos, ¡noooo! más bien nos dice una vocecita interna, mezclada con nuestra vanidad. ¡Ay si! Ni de chiste desaparezco… Nadita de ná!

Entonces, optamos por no dar enter al “cierre definitivo de blog”… Hacemos una entrada muy “nice” y les decimos a nuestros amigos, ¡¡¡aquí estoy, gracias a ti!!!! Siempre no me fui.  Nos inventamos un mega acoso o lo que sea, para justificar nuestra casi decisión tomada de desaparecer y seguimos, echándole todo el seso a nuestras siguientes entradas, como si fuéramos a ganarnos el Pulitzer o el Nóbel, o de perdis que alguien nos diga ¿escribes? Yo te publico algo, en el periodiquillo más popular del estanquillo de la esquina.  Y por ahí va el asunto.

* Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia... 

Hablando en serio... El blog sirve muchísimo para aprender a ser diplomáticos, a conocer los recovecos regionales del idioma. Y, a tratar como nos gusta ser tratados. Aprendemos mucho sobre lo que es el respeto y la reciprocidad. Así como a medir el impacto de nuestras palabras en otras culturas.

Son muchas más ventajas que desventajas. Se ganan muchas más afinidades de las que pensábamos. Y cada día podemos sentirnos auténticamente abrazados, por muchas personas que vamos aprendiendo a tratar y a conocer y a admirar y a querer. Y a quienes nos gustaría conservar hasta el último golpe de tecla de nuestra vida... porque nos hemos dado cuenta que aun estando en los lugares más remotos los sentires son los mismos.

¡Gracias a mis amigos, a los conocidos y a un ausente! Somos blogueros... Y,  la parte más generosa y estimulante, la conforman los lectores. Sin lectores yo creo que no escribiríamos ni la mitad de entradas, porque se siente hermosísimo recibir un comentario o dos o más... Sabemos que no somos los únicos en nuestra circunstancia y que lo que decimos no es ignorado ¿Cuál circunstancia? Eso ameritaría otra entrada, porque yo creo que ya me pasé bastante, como de costumbre, de las 500 palabras reglamentarias.... No sé,  no las cuento... Aprenderé a respetar esa regla.