Las abejas hicieron fiesta,
porque el calor ya llegó.
Muy temprano las oímos,
a todas ellas cantar.
Con esmero, las obreras,
los manjares ya terminan,
para halagar a su reina,
con sus viandas favoritas.
Muy coquetas lucen todas,
incluso las más diminutas,
con caritas relucientes,
y vestidos impecables.
Gozan las abejas sin parar,
por el buen clima muy airosas,
jugando y volando todas,
al mismo son y compás.


