Traductor :

martes, 20 de marzo de 2012

Como ríos


Ante tantas pobrezas, úrgenos a todos atacar la apatía, sacudir la comodidad, descender al polvo. Rehuir la soledad del satisfecho, para ingresar a la solidaridad de los insatisfechos, salir de uno mismo para encontrarnos con los otros.

Vayamos como ríos, humedeciendo con el aliento durante nuestro trayecto, representando vida para todo lo que encontremos a nuestro paso, porque esa agua es para darla, no para retenerla, y tener más, no es a título de propiedad privada, sino de servicio colectivo. 

"Io ho quello che ho donato" ("solo tengo lo que di", Gabriel D'Annunzio). Quien no sabe dar, ni darse, no sabe ser humano. Y, nunca presumamos de los servicios ni de nuestras buenas obras. Pues la entrega y la generosidad no es opción, sino obligación.

lunes, 19 de marzo de 2012

Los malos tiempos




 Guango y Getru, oyeron a alguien decir, que ya pasarán los malos tiempos. 

Llevan varios días vigilando la calle, para asegurarse de verlos pasar...

Estaré muy alerta a sus ladridos informativos. Su seguridad me tranquiliza, nunca se equivocan.

sábado, 17 de marzo de 2012

Baratijas y perendengues



Corremos y aceptamos el precio que sea, por satisfacer las necesidades que nos creamos... convertidos en devoradores de chácharas, baratijas y perendengues, con tal de lograr "el ideal nivel de vida"... siempre relativo e insaciable; que en realidad no es vivir mejor, sino con más presión, compromisos y yugos; viviendo menos, porque se disfruta menos.

El verdadero nivel que más nos acerca a la felicidad, no está en los extremos, sin en el punto medio, en lo que los romanos nombraron dorada mediocridad. Que nos permite asistir a nuestra cita con el río, la montaña, el bosque, la playa, las nubes, las flores salvajes, en cualquier momento, con quienes amamos, sin ningún remordimiento por dejar tareas a medias.

Las cosas van y vienen, los tiempos se ajustan y las oportunidades las inventarás, con toda tu pasión, después de disfrutar de todo eso, para lo que nunca hay tiempo. 

Descansa, relájate, ríe, sueña, solo o en tu mejor compañía y, deja que la magia se despliegue con naturalidad, pues las soluciones y respuestas, están en tus manos, tu mente y tu corazón... solo que nunca has tenido tiempo para ver todo lo que posees y que es demasiado.

No sufras por baratijas y perendengues, obtén lo fundamental que tienes dentro. Te llegó el momento.

 *Te comparto,  mi filosofía rústica para circunstancias difíciles, con la que vivo desde hace ¡un buen tiempito! "No necesitamos lo que perdemos", ¡grábatelo!