Quintana Roo, México, se vistió de fiesta y con una mezcla de olores de copal y sonidos
prehispánicos, de concha de mar, y las danzas del fuego, celebraron, hace unos días El renacimiento, primera parte de la Travesía Maya 2012, que este año
despide a una Era y prepara el inicio de un nuevo ciclo de 13 baktunes,
según el calendario maya.
Caída la noche, decenas de danzantes y
músicos recibieron a la diosa vieja de la Luna, la sabia y consejera
Ixchebelyax, quien envió un mensaje al pueblo que está en penumbras y
desolación.
Tras unas breves palabras, Ixchebelyax y
el Dragón celeste ofrecieron un diluvio cósmico para un nuevo comienzo y
los gemelos divinos ejecutaron múltiples danzas seguidas por los
señores de la muerte.
Por su parte, los pobladores de la villa
de Ppolé, hoy Xcaret, ataviados de color blanco, realizaron las danzas
del fuego y del renacimiento, de vida y muerte, de la diosa joven
Ixchel, así como también la danza del coatí para sembrar la Ceiba
Sagrada, que es un árbol cósmico que indica el centro del mundo y el
inicio de una nueva Era.
Bajo un ambiente festivo, los danzantes
interpretaron y recrearon una de las escenas de "purificación” previas a
la ceremonia de bendición y despedida de los canoeros que partirán a
Cutzamil, en Cozumel, hacia el santuario de Ixchebelyax.
Ixchel, era la diosa de la Luna que tenía influencia sobre el mar, sus movimientos y mareas, que para los pescadores del preclásico era
también patrona del mar, era ella quien
mandaba los huracanes y tempestades. También, diosa de los nacimientos y la fecundidad.
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| Diosa de la vieja luna |
De esta manera, el culto a Ixchel, según
la antigua cultura maya, favoreció no solamente los aspectos religioso y
comercial, sino que también fue un poderoso imán para la migración a la
costa oriental de numerosos artistas y constructores, lo que propició
la introducción de formas nuevas en la cerámica, la arquitectura y las
pinturas murales.
Miles de visitantes de todas partes del mundo vinieron a disfrutar y también fueron parte activa de este ceremonial casi increible e inolvidable, para todos quienes estuvieron presentes.
*Siguen los mayas dando mucho de que hablar, con su legado, para todos quienes lo apreciamos.
¡Gracias Ixchel, por la nueva era, que la iniciemos con mucha bondad y hermandad, en todo el mundo!
*Es importante comentar que todas las imagenes las tomé de diversas fuentes en la red y lo dicho es un resumen de lo que han estado publicando en diferentes diarios... pero con conocimiento de estas actividades.