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jueves, 7 de junio de 2012

¡Ya dos años!



¡Hoy estoy de fiesta, por mi segundo cumpleblog! Y comparto mi felicidad con ustedes, amigos, que siempre me llenan de motivos para seguir en esta actividad tan divertida y apasionante.

Gracias amigos, por su cariño, compañía y sus generosos comentarios, que tanto me alegran.

Gracias a Google, por hacerlo posible.

Gracias también a los lectores casuales, a los silenciosos y a los que se encuentran en lugares muy remotos, a los que no hablan español, y a los que han entrado por error.

Gracias a Dios, por todo... siempre.


martes, 5 de junio de 2012

Pescador de recuerdos


-Será muy difícil, tendrán que ser muy pacientes, atenderlo y no dejarlo nunca solo, nada de confrontaciones, ni pleitos, que lo confundan o  provoquen ansiedad y enojo -dijo el médico a la esposa-

Él agradeció esas palabras. Fue tal su júbilo al escuchar Alzheimer, que ya no escuchó lo que siguió a “no está sola, señora”.

Rápido extravió su mirada en el sitio más ilógico del consultorio, muy concentrado en demostrar su ausencia, para no soltar la carcajada, al imaginar que posiblemente se viera como Jack Nicholson en ¿atrapado sin...? ¿El resplandor? ¿Mejor imposi…? En… No, no, no… No exageres, tienes que suavizar tu papel, que es Alzheimer no esquizofrenia y gradual, a veces muy mal, otras lucidez al 100%.

Luchó para disolver las carcajadas, que se enredaron en su pecho, al querer salírsele a gritar ¡no es cierto, no le crean,  está fingiendo! Pero lo saca de ese embrollo inicial, el roce caliente de los dedos de la esposa en su brazo y el tono maternal dulcísimo que aborrece: -Estarás tan bien, mi cielo santo… vámonos cariño mío...

La casa se convirtió en una central de autobuses, con el ir y venir de los hijos, todos los parientes, amigos, conocidos y uno que otro desconocido que se enteró de su enfermedad,  desde que ella no se aguantó de contarles a medio mundo. En cuanto llegan las visitas, ella les relata a detalle el deterioro mental de su amado marido, las ocurrencias y locuras que van surgiéndole minuto a minuto. 

Él cuando se asegura de que estén bien entretenidos, se retira para ver sus series y películas favoritas, leer, llenar crucigramas, hacer ejercicios de respiración profunda y relajación, visita a algún vecino cercano, camina por el jardín o hace algún arreglo a su coche. Cuando regresa, siguen todos inmersos en la plática, entonces se escapa al muelle que ideó al pie de su cama, a pescar recuerdos, que describe conforme los va sacando a su discreto Sam, quien nunca le reprocha, quién diablos es Lucy, Olga, Paty, Connie, Chlóe, o la de perfume penetrante y silueta voluptuosa, de la cual su nombre nunca fue lo importante. Todas ellas serían lo de menos… pero cómo aguantar la abnegación y los empalagos de su esposa, que lo  ha estado esperando durante décadas, para ser la única. Si aún viviera su amada Teresa, sería otra cosa, ella hacía siempre que todo pareciera fácil.

Cuando se acercan los nietos muy dulces, les cuenta las hazañas de cuando combatió en la guerra de Corea. Lo más falso, pues nunca estuvo en  guerra alguna… Ellos aunque se divierten mucho con sus historias, no duran mucho tiempo con él, pues “les consterna” su deterioro tan acelerado. 

Siempre los despide muy confundidos, pues cada vez tiene que oponerse con nuevas armas a que ocupen en forma definitiva su casa, lo que le piden a diario. -Cabrones, hijos de la chingada… tendremos que pulir nuestra estrategia Sam, yo creo que mañana me les encuero a media sala… piensa algo que impacte y me dices, para hacerlo.  Lo que sea más escatológico lo dejamos para mucho después, de emergencia. Buenas noches amigo, descansa, porque no te va a robar el sueño esto ¿verdad? Ni a mí.

jueves, 31 de mayo de 2012

Lago


Quisiera ser el lago, 
hospitalario y generoso,
capaz de hidratar a las almas ajadas,
a los seres ultrajados,
que están marchitándose,
a veces, desde antes de nacer.
Humectar las semillas,
que residen en los corazones,
de quienes nunca nadie 
les enseñó qué cosa es amar.
Nutrirlos, como al más digno,
porque todavía es tiempo,
para ellos también.
Dar vida a la belleza olvidada, 
color y frutos a la tierra agotada. 
Convertirme en un espejo nítido,
para cuando asomes,
encuentres en mí tu pureza, 
que allí tienes intacta,
sin menoscabo,
donde se escondió solita, 
sin que lo notaras,
el día que todo fue mal,
en tu vida.
Quisiera ser el lago,
 sereno, acogedor y cálido,
que al darte vida, 
cuando me encuentres,
y decidas arrojarte, 
muy dentro de mí, confiando
 en lo que te ofrezco...
crea yo entonces,
que puedo salvarme,
porque ¡soy el lago!
aunque no sepa,
por tanta coacción o desprecio,
para qué existo,
todavía.