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viernes, 25 de enero de 2013

Lupito va solo

Ya no trabaja, ya nadie lo conoce, él ya no conoce a nadie. Cuando amanece, medio que se incorpora y alcanza tambaleándose cualquier esquina, donde se sienta tratando de agarrar aliento, siempre está cansado, de la noche, de él. Abandona su cuerpo en la orilla de la acera, ante el sol... algo bueno ha de sentir su piel, debajo de tanta mugre, su mente no se entera, eso parece. Quizá espera a ser arrollado o está tratando de reunir valor para lanzarse ante el siguiente coche. Pero luego se acobarda y se recarga en la pared de un edificio vacío.

Sonríe, gesticula, alega como si hubiera alguien, manotea, se sacude; dice que él es bueno, que no le hace daño a nadie, que la vida es muy perra, que Dios es malo, como la gente, tan ingratos todos, y apunta amenazante al cielo; que todo mundo traiciona; luego llora, gime, chilla. Sostiene o se sostiene de un carrito de cuadricula de alambre "para llevar la compra", es la última casa que le patrocinó su alcoholismo, allí lleva cobijas acabadas de regalar por alguna mujer, por lo limpias y colores pastel. Ya lo echaron del último portal donde le permitían pernoctar encima de cartones y periódicos.

El Chacho, contra su fama de fidelidad, hoy decidió ya no acompañarlo. Se cansó de las promesas en vano-de las mentiras-de los sobresaltos-de los golpes-de los gritos-de la podredumbre-de tener que buscar siempre entre la basura algo para no morir. Y se cansó de cuidar, defender, proteger y pelear por Lupe después de todo eso y de no recibir absolutamente nada a cambio, ni el mínimo gesto. Hoy solamente se quedó rezagado y dejó que el hombre se fuera, quien no se ha dado cuenta de su ausencia, ni lo hará después. Lupito ya va solo, sin su perro y ya sin él... desde que se perdió, desde la última recaída a su pozo sin fondo, recaída que le está dando fin.


*Crece la indigencia en estas calles.
Aumentan los perros en total desprotección.
Me parte el alma verlo. 
 

miércoles, 23 de enero de 2013

El divino


"De ninguna manera volveré a México... No soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas."

Salvador Dalí 



*A 24 años de su partida.

martes, 22 de enero de 2013

Autoestima de flor





 
Tengo una flor,
con autoestima muy alta,
debido a un descuido mío, 
pues cuando la traje a casa,
de un jardín vecino,
la puse muy cerca del librero.
En el inter de buscar florero,
en donde ponerla,
Guango pidió a la Cuca (mis perros),
que le leyera de El Principito,
la parte de la rosa,
que a él fascina tanto.
A tal grado se motivó,
con lo escuchado del  libro,
de "superación personal de flores",
(Guango le dijo eso)
que sin tener las espinas,
ni el carácter de la rosa,
se ha creído que puede ser,
como ella o mejor.
Y, en vez de marchitarse,
lleva ya 3 meses,
más fresca cada día...
Sirve mucho entonces,
instalarnos muy bien
el amor propio,
como ejemplo, está la flor
de mi cuento.

*Hoy estrenó maceta y se ve lindísima, pero no debe saberlo, porque se hizo vanidosa.
Creo que Guango se ha enamorado de ella, Cuca está celosa y eso si es una complicación,
hoy lo encontré olfateándola muy sigilosamente, la flor muy risueñita (de esa risita que jode
 porque suena a gato encerrado)... y Cuca anda muy irascible. 
Indagaré lo que está pasando. 
Tengan cuidado con las flores más aparentemente inofensivas, 
que pueden complicar la vida de los perros en un tris.
Y supervisen las lecturas de sus perros, para que no pierdan la armonía.