Pintaré mis labios de un rojo muy intenso, al maquillarme.
Peinaré mi cabello, para que luzca con soltura, su abundante personalidad.
Usaré vestidos nada discretos, que hagan lucir mi cuerpo.
Haré mis rituales, para mantener mi piel satinada, como me
agrada, que luego iré perfumando conforme vaya vistiéndome, para ser inolvidable.
Saldré de casa, siempre segura de la imagen que quiero
proyectar. Y caminaré por todos los lugares públicos, contoneando mi femineidad
con libertad; para alegrar y deleitar a quienes encuentre a mi paso.
El trabajo, las
diversiones y todas mis actividades, me llenarán totalmente, y me sentiré muy
realizada, porque las haré con toda el alma, apasionada como he nacido y adoro
ser. Gozaré y reiré mucho, cuando y como quiera, porque en todo me irá muy
bien. ¡Feliz, confiada, respetada, muy segura!
En mi tiempo libre, si así lo deseamos, frecuentaré a la
familia y amistades. Encontraré también
un hombre, a quien amaré en mayor intensidad, según vayamos alcanzando
sueños y superando desafíos, lo que nos hará conocernos más y más, admirando cualidades y aceptando defectos.
Él sabrá que no me gusta que me manden flores, porque me
encantan, entonces respeto también de ellas la libertad, y que me parece mejor
que las sembremos entre los dos, en nuestro jardín… arrebatados, espontáneos,
para admirarlas, mientras ellas nos admiran también, como cómplices del amor
profundo y apasionado, cuando uno confía en otro, hasta a ojos cerrados… sin que nadie
salga lesionado.
Así seré, si así yo lo elijo: mujer mujer,
esencialmente linda, aromática,
embriagadora… El día que ya no tenga que ser un 8 de marzo, dedicado a mí, con
todos los días restantes para él y la tremenda injusticia que representa.
Mientras, tendré que seguir escondida detrás de unos jeans,
o las vestimentas más absurdas, como si fuera lagartija: mimetizada,
fantasmagórica, desabrida, disfrazada de lo que no soy, para evitar que los
hombres me miren y me acechen y me persigan y me transgredan, hasta matarme... tan solo por
ser mujer.
¡Ni en Juárez, ni en ninguna otra parte del mundo!
*Dedicado a todas las mujeres del mundo, a las amigas y a las no amigas. Pero muy en especial a Abuela Cyber que con su entrada de ayer, me inspiró esta entrada. ¡Gracias Abu, por ser como eres!


