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jueves, 9 de mayo de 2013

Razón suficiente



Podría olvidarte, por supuesto, 
como fui olvidando tantas cosas
que se fueron perdiendo,
y que he descartado,
después de ti por instinto,
como en un plan preventivo,
desde antes de oxidarse,
porque el óxido 
termina corroyendo
hasta lo que no se puede ver.
Sin embargo... mi alma,
yo no voy a olvidarte,
porque el olvido es lo que mereces,
razón suficiente para no darte el gusto!

lunes, 6 de mayo de 2013

Casa de jueves



 

Llegaron al viejo barrio de un pueblo, dos elegantes señores, que pronto dieron con dos  hermanas viudas,  para que les rentaran alguna de sus propiedades. Estaban en su tienda, una tejiendo olvidos manoseados, y la otra descosiendo encuentros extintos, en la hora cero de una tarde que transcurrió con aires inusuales para estar ya tan entrado el verano. 

A Carmelina, con solo mirar los fuertes brazos de uno de ellos, se le escapó un destello de vida en mirada, que reprimió, cuando Isadora se le adelantó a hacer el trato, inducida por la liberación de veintitrés recuerdos, a través de la voz áspera del otro. Recuerdos que guardaba bajo llave en una petaquilla de madera.  Así que no dudó en entregar las llaves. Recibió por adelantado, lo correspondiente al alquiler de dos años, por lo que a precio de la casa más precaria, les destinó la casa grande.

Ellos explicaron con simpática grandilocuencia, “que llegaban a la ciudad por negocios, y solo utilizarían la casa para descansar y reunirse con amigos los jueves,  alguna fiestecita y nada más… todo tranquilo, con tal de no andar por allí, exponiéndose, en un lugar con fama de peligroso y siendo ellos de fuera”…

Las hermanas felices resurtieron la tienda, renovaron aires e ilusiones, y encontrábanse planeando unas cortas vacaciones, cuando fueron aprehendidas, por ser propietarias del establecimiento clandestino de giros negros,  en la casa que reactivó a las hermanas, comercios y vecinos del apolillado barrio.

-¡Desgraciados! –Exclama Isadora, muy apenada y molesta-

-No te aflijas Isa… Que esto sin duda será más divertido que lo que teníamos, por lo menos daremos de que hablar, no neguemos los cargos, Jajaja!! –Contesta Carmelina, encantadora-

sábado, 4 de mayo de 2013

Bien amado



 

… Y te soñé verso, mi bien amado. Fue antier, que venía acariciando cerros, interpretando nubes, contando rayitas de la carretera, buscando nidos en los árboles inexistentes de mi desierto, acoplando otras letras a las canciones que sonaban, como hacías tú, cuando escapábamos.

Fue después de una curva, amplia y franca como tu sonrisa, que fui cayendo en tus brazos, o tú en los míos, o ambos,  Como fue, como era, como nunca dejó de ser desde que me enloquecí de negación. Qué lío hacen los verbos de la vida.

Surgiste breve, para entregarme el alma, con tus rizos entre mis dedos y mi mano en tu nuca, atada a besos resbaladizos hacia tus hombros, en la esquina de tus brazos y mi perdición, que mira con tu ausencia, lo que la ha sublimado el tiempo… 



Nota: La foto es de Samalayuca, desierto
 que queda entre Chihuahua capital,
 donde vivo y  ciudad Juárez, también Chihuahua.