"Cada pequeño gesto que supera la intención alivia, en nuestro mundo
interior sentir la paz, desear la de nuestros seres queridos alivia. Dar
amor y sentir amor alivia."
Encuentro mucho sentido en este comentario que me ha hecho Raquel P.R. Ella es así, mujer de paz, de "pequeños" gestos... entrecomillados, porque en realidad los considero grandes gestos y cuando son muchos, se transforman en bellos gestos, y si son un estilo de vida, entonces es un verdadero milagro. La amistad lo es. Esta amistad "extraña", me refiero a la bloguera, que se va logrando a distancia, que nos permite sentir el corazón de aquellos a quienes vamos queriendo comentario tras comentario y que a la vez nos hace latir emocionado al nuestro, es una maravilla.
Dar amor y sentir amor alivia. Sabernos amados, ¡nos da la vida!
Yo creo... no podría no creer. Pues en cada paso que doy, me encuentro una razón para creer, en muchas cosas de las que somos capaces los humanos, si nos atrevemos a perder el miedo, el miedo a abrirnos hacia los demás, con esos "pequeños gestos", que quizá y con toda esa su "pequeñez", sea lo que impulse a otros, en un momento de oscuridad.
Quien decide ser amigo, es fácilmente detectable, podemos distinguirlo enmedio de una multitud. Nos llega hasta las profundidades de nuestro ser. Nos emociona. Es el aliento.
¿Quién dijo que la informática es algo frío? Es lo que cada uno deseemos que sea. Podemos encontrar amistad, correspondencia, demasiado amor, de personas muy afines, aunque sea también posible que al vecino de al lado de nuestra casa no le conozcamos, y ni siquiera deseemos hacerlo, porque sus pequeños gestos diarios vayan en contra de lo que deseamos recibir.
Gracias amiga, me diste con tu comentario, la luz que estaba necesitando.
Gracias también a los demás amigos por todos sus grandes gestos, cada vez que me visitan, dándole sentido a este blog.
Dar amor y sentir amor alivia. Sabernos amados, ¡nos da la vida!
Yo creo... no podría no creer. Pues en cada paso que doy, me encuentro una razón para creer, en muchas cosas de las que somos capaces los humanos, si nos atrevemos a perder el miedo, el miedo a abrirnos hacia los demás, con esos "pequeños gestos", que quizá y con toda esa su "pequeñez", sea lo que impulse a otros, en un momento de oscuridad.
Quien decide ser amigo, es fácilmente detectable, podemos distinguirlo enmedio de una multitud. Nos llega hasta las profundidades de nuestro ser. Nos emociona. Es el aliento.
¿Quién dijo que la informática es algo frío? Es lo que cada uno deseemos que sea. Podemos encontrar amistad, correspondencia, demasiado amor, de personas muy afines, aunque sea también posible que al vecino de al lado de nuestra casa no le conozcamos, y ni siquiera deseemos hacerlo, porque sus pequeños gestos diarios vayan en contra de lo que deseamos recibir.
Gracias amiga, me diste con tu comentario, la luz que estaba necesitando.
Gracias también a los demás amigos por todos sus grandes gestos, cada vez que me visitan, dándole sentido a este blog.


