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viernes, 24 de octubre de 2014

Los elefantes

muy contentos, empiezan a bajar de los árboles, sobre las hojas que ya están cayendo por el otoño : )



¡Feliz fin de semana!

 Autorretrato


domingo, 19 de octubre de 2014

A cada uno de ustedes

... les doy las gracias muy emocionada y con una enorme sonrisa.

Con problemas mundiales tan graves y complejos; algunos sin remedio, otros que solamente con una voluntad férrea, constante y generalizada podremos empezar a ver alternativas de solución; se nos ha ido creando una moral de apatía, desazón, tristeza, miedo, enojo, amargura, inseguridad... hasta depresión; a cada quien en diferente grado.

Tantas veces nos hemos sentido engañados, defraudados, decepcionados, que se nos mina la confianza y evitamos en ocasiones expresar nuestro cariño, amabilidad o empatía.

Pero cuando surge una ola tan cálida, como la que tuvieron hacia la entrada de José Vte., es magia... de verdad, me maravillaron. Estamos tan solos o tan acompañados como deseamos estar, pues su respuesta hizo más que evidente: la comunidad.

¡Gracias a los amigos que estuvieron!

¡Gracias a José Vte. por darnos una alegría!


sábado, 11 de octubre de 2014

Preciosa noticia



Esto me sucedió tan rápido, que igual debo contarlo antes de que se me olvide su secuencia. Me dirigía a realizar una gestión personal, en un día con nada peculiar que deba considerar, cuando al estar por ingresar al edificio al que iba, me encontré con un niño de grandes ojos, rostro expresivo y actitud tan afable que no pude pasar por alto. Sentí que me estaba esperando o que yo había ido a su encuentro, no sé bien.

-¡Vamos… entra!, me dijo. Lo obedecí y juntos cruzamos la puerta. En lo que fueran las oficinas a las que me dirigía, había una importante cantidad de imágenes y escenarios en color sepia, que me resultaban tan familiares, como sucede con los sueños y los recuerdos. 

Rompiendo mi desconcierto, me dijo: Soy Pablo… y ¡Ya tengo 10 años! Su naturalidad y soltura, aunados al orgullo de su edad, me enternecieron y, le respondí: ¡Ah! Entonces ¡Ya eres muy grande! 

-¡Sí!, y suspiró reafirmándose. 

-¿A dónde me llevas?

-¡Espera, mujer, no seas tan ansiosa! Cierra los ojos, que tengo que lograr que abras tu imaginación. Seguidamente recitó unos versos (como a manera de abracadabra), tan rápido que no alcancé a entenderlos, además su acento era muy diferente al mío.

-¡Ya puedes abrirlos!  Estamos en Valencia y en mi infancia. 

Situados ante un imponente mar, que me embelesó. Su murmullo, esplendor y vaivén, junto con el cielo en todas sus apariencias, constituyeron el marco de los sueños, juegos, travesuras, miedos, alegrías, sorpresas, “pecados”, hurtos, amores, desafíos, llantos y sufrimientos de Pablo y sus amigos; compañeros y cómplices… unidos todos por el hilo de la esperanza de salir airosos de la mala acción que el destino les había fraguado con la polio, a los niños de España y el mundo entero entre 1950-1960. 

Enfermedad que si bien fue devastadora, no pudo impedirles a sus sobrevivientes que ejercieran su condición de niños como los demás o puede ser que hasta mejor, sobreponiéndose en muchas ocasiones al nefasto trato de personas faltas de sensibilidad, mientras por otra parte se aferraban con toda su fuerza a la vida, gracias a las instituciones, bajo la tutela de piadosas religiosas y personal profesional muy capacitado; pero también con toda la rigidez que implicaba someter a una disciplina, en la rutina extenuante del tratamiento rehabilitador; razón por la cual era necesario que permanecieran en sanatorios, lejos de su familia.

El bloguero y escritor José Vte. García Torrijos, acaba de lanzar al mercado su libro “Sueños de Escayola”,  su tercer libro y primera novela que desde el título estremece, y debe ser leído por la mayor cantidad de personas posible. 

Es conmovedor y trágico, pero también divertido, ingenioso y poético, con el estilo cálido, elocuente y elegante, que ya lo distinguen.

* * * *
¡Gracias, amigo! Por compartirnos la historia de todos esos niños. No dudo que tu libro sea el más importante paso que hayas dado sin muletas en tu vida. Porque creo que de esta manera te libraste al fin del sentido de ácida frialdad de los hierros, los tornillos y demás artilugios, junto con toda esa pandilla de niños que fueron tu familia durante el momento más difícil de su vida, quizá. Tiempo tan extenso, casi eterno –supongo-, que marcó positivamente tu ser para siempre, a través del sufrimiento, hasta forjarte como el hombre completísimo y extraordinario que eres. Y a la vez tan fácil de ser querido por quienes tenemos la dicha y el honor de conocerte, de tratarte y de seguirte. No sé si fuiste el Pablo de tu relato, pero sí sé quién eres en la vida real y la verdad es que eres ¡Un gran guerrero! 

¡Te felicito de todo corazón!, así como a las tres mujeres de tu familia, que son quienes te disfrutan a diario y a todo color y a las cuales respeto.

Deseo con toda la fuerza posible que esta historia pudiera ser llevada a la pantalla y que parte de sus fondos se destinaran a controlar el nuevo azote llamado “ébola”. Sería una manera de encontrarle un sentido a lo vivido por quienes se vieron afectados por la polio, desde muy temprana edad hasta la fecha, porque las secuelas son otra historia también, pero favorablemente se logró erradicar. Porfa, díganle al señor Almodóvar: que aquí hay mucho argumento a considerar (Se vale pedir).

Así que les pido encarecidamente la difusión del libro de nuestro querido amigo, a la venta en digital, por Amazon… ¡Cómprenlo también! Confío mucho en la capacidad de difusión y hermanamiento entre blogueros ¿y ustedes?