En cuanto entro a mi correo, antes de cualquier otra cosa, elimino lo que se filtra a la carpeta de spam, una manía. Pero, últimamente he estado pensando (broma) que sería bueno aceptar lo que me ofrecen: Premios, invitaciones, amistades amores amoríos, sendas cuentas en todos los bancos, viajes, regalos, títulos de maestrías y doctorados en cualquier universidad sin asistir ni matricularme, alucinógenos con otros fármacos pa todo gratis y otros que contrarresten los efectos de los primeros, facilidades para ser una celebridad en el área que elija... infinidad de opciones de lo que nunca he tenido.
Qué tonta he sido, caray, desperdiciando fama, éxito, dinero, intensa diversión y, todo fácil, garantizado y hasta mi domicilio sin incomodarme por obtenerlo, que si no me gusta me pagan más a cambio. Fuera prejuicios... mañana empezaré mi vida de spam. : ))


