Traductor :

viernes, 20 de marzo de 2015

Trol

De niño fue apocado, muy tímido, sin capacidad para socializar, como resultado del ambiente hostil e indiferente que lo rodeaba. Cuando veía a otros divirtiéndose, él acumulaba rencor y solía soñar con el día en que se inventara la comunicación cibernética, para desde allí vengarse globalmente, a través de redes sociales o blogs, escudado en el anonimato. 

Décadas después, ya tiene la oportunidad anhelada, pero su ofensiva carece de recursos hirientes -lo que exige más calle que ingenio, cosa que el pobre no tuvo- Así que no ha logrado tampoco traspasar la indiferencia por esos medios.

Cuando sin más, le bloquean o le borran sus comentarios. Regresa y agrega rabiosas parrafadas de sarcasmos, burlas y más ofensas, creyendo que esa vez sí herirá... pero no lo logra. Y su condición de ofendido (ignorado) sigue en aumento.

Ahora ensaya en jueguitos de guerra y ya obtiene los puntajes más altos. Sueña con ilusión en acabar con el mundo. 

Nota: Sin imagen esta entrada,
porque a nadie le ha interesado
tampoco fotografiarlo.


lunes, 16 de marzo de 2015

Alterna

En cuanto entro a mi correo, antes de cualquier otra cosa, elimino lo que se filtra a la carpeta de spam, una manía. Pero, últimamente he estado pensando (broma) que sería bueno aceptar lo que me ofrecen: Premios, invitaciones, amistades amores amoríos, sendas cuentas en todos los bancos, viajes, regalos, títulos de maestrías y doctorados en cualquier universidad sin asistir ni matricularme, alucinógenos con otros fármacos pa todo gratis y otros que contrarresten los efectos de los primeros, facilidades para ser una celebridad en el área que elija... infinidad de opciones de lo que nunca he tenido.

Qué tonta he sido, caray, desperdiciando fama, éxito, dinero, intensa diversión y, todo fácil, garantizado y hasta mi domicilio sin incomodarme por obtenerlo, que si no me gusta me pagan más a cambio. Fuera prejuicios... mañana empezaré mi vida de spam.  : ))