"Ser como la hoja de un árbol,
lo suficientemente firme
para permanecer pegada a la rama, y no salir volando,
pero lo suficientemente flexible
para no romperse con la fuerza del viento"
Ana Ramírez rscj
* Les comparto esta metáfora, de una de las mujeres
más sabias y generosas, que he tenido por fortuna conocer. Quien rebasando ya los 80 años, no deja de servir y enseñar con gran vitalidad, lucidez y ternura; como tampoco deja de aprender y sorprenderse. Ella nunca envejecerá. Es una religiosa fuera de serie y una mujer con una sensibilidad extraordinaria.
Conocerla, es constatar que la juventud y la vejez no la determinan los años vividos, sino la actitud con que se viven. Ella incluso, en sus ratos libres -que son pocos- atiende a ancianos 10 o hasta 20 años menores que ella!! Es muy admirable... ojalá y lo suyo fuera contagioso.




