-Y... ¿Dónde estás?
-¡Estoy aquí frente a ti!
-Sí, sí... pero ¿qué haces, a qué te dedicas?
-¿Qué hago?, muchas cosas, de todo un poco...¡Escribo!
-O sea que ¿No tienes trabajo?
-Escribo, te digo...
-Pero... ¿no estás haciendo nada?
-Es que... escribo... Todos los días, a veces de sol a sol.
Se despiden, besos, intercambio de teléfonos, buenos deseos...
-¡Ojalá que encuentres trabajo pronto! si sé de algo, te llamo.
. . . . .
. . . . .
-¿A que no sabes a quién me encontré?, a "X" está re bien, igual que la última vez que le viste. No se hace nada, como si el tiempo no hubiera pasado.
-¿De verdad?, ¡Qué gusto!... Y ¿en qué trabaja ahora, en dónde está?
-¡Nada! Sigue sin hacer nada.
-¡Cómo! ¡¿Sigue sin trabajar?! Hay que buscarle algo ¿Cuánto tiempo lleva así?

