"Ay, ay, ay, ay, canta y no llores... Porque cantando se alegran Cielito lindo los corazones".
Al ver mexicanos en el extranjero o al llegar extranjeros a México, no falta la voz extranjera que pida, "Mexicanos... cantemos el Cielito lindo."
Y yo me río y, aunque soy desafinada, la canto, ¡total!
Una canción que les parece muy alegre, pero que debiera ser de significado triste, según mi muy personal y humilde criterio.
Esa idiosincrasia que nos han insuflado, desde muchas de nuestras cancioncitas, de alegrarnos siempre, aunque nos esté llevando la chingada.
Muy alegres, sí, ¡Muy alegres! pero terriblemente perdedores.
Si no, ¿cómo se explica uno que siendo un país tan rico, haya un pueblo tan pobre y pisoteado?
Porque nos programaron para reír, no para luchar, competir y defender.
El Cielito lindo, No lo cantamos.... Lo vivimos, lo somos.

