Me gustaba quererte
Hasta que se me hastío
la amistad unilateral.
Y el cariño a tiempo
me despidió de ti
en paz.
Hoy me hace feliz
tu nuevo logro,
por eso te felicité
de inmediato.
Lo menos, si fui tu amiga
y me gustaba quererte.
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lunes, 21 de diciembre de 2015
jueves, 17 de diciembre de 2015
Cielito lindo
"Ay, ay, ay, ay, canta y no llores... Porque cantando se alegran Cielito lindo los corazones".
Al ver mexicanos en el extranjero o al llegar extranjeros a México, no falta la voz extranjera que pida, "Mexicanos... cantemos el Cielito lindo."
Y yo me río y, aunque soy desafinada, la canto, ¡total!
Una canción que les parece muy alegre, pero que debiera ser de significado triste, según mi muy personal y humilde criterio.
Esa idiosincrasia que nos han insuflado, desde muchas de nuestras cancioncitas, de alegrarnos siempre, aunque nos esté llevando la chingada.
Muy alegres, sí, ¡Muy alegres! pero terriblemente perdedores.
Si no, ¿cómo se explica uno que siendo un país tan rico, haya un pueblo tan pobre y pisoteado?
Porque nos programaron para reír, no para luchar, competir y defender.
El Cielito lindo, No lo cantamos.... Lo vivimos, lo somos.
lunes, 14 de diciembre de 2015
Confesiones de doña Agustina
-Señor, Padre mío, aquí me tienes a tus pies... Con toda humildad. Te pido que... Con sinceridad y como una de tus más fieles hijas, concédeme el favor de... Te lo suplico desde el fondo de mi alma, y si me ayudas, a cambio te prometo que yo seré la primera en divulgar tu palabra y amor.... blablabla. -arrodillada, doña Agustina, ante un crucifijo, con chalina, Rosario y misal, en mano, veladora encendida y todo el fervor del mundo, y se sigue, rezando todo su Rosario, con extática devoción-
En esas estaba, cuando todo se ilumina y siente una mano muy cálida en su hombro derecho. No lo duda es Él -piensa y prosigue con sus rezos, sus mejillas toman un intenso color, su ser vibra emocionado, en su frente aparecen unas perlas de sudor, sus labios tiemblan al pronunciar sus palabras y cuando llega al segundo misterio, escucha:
-Hija mía, tú sabes que te amo, y te concederé lo que me pides como siempre que a mí has acudido. Pero te suplico, te ruego, y esta vez hasta te conmino a que no me prometas nada que tú sabes que no podrás cumplir, ni que me cuentes mentiras para convencerme... Yo sé perfectamente cómo eres, te miro siempre, además sigo tu blog y hasta leo todos tus comentarios en los blogs que sigues y en algunos de mis amigos. ¡Ah! y no me condiciones más, que si no fuera yo, pudiera resultar un tanto fastidioso escucharte decir: "Yo te prometo esto, si tú"... Ni te arrodilles, no necesitas humillarte para que yo te escuche.
Ahórrate todas esas obsolescencias... para la próxima, puedes comentarme en mi blog y allí mismo te respondo. O mejor aún, si es que tanto me adoras y me eres fiel, con que seas de verdad como me has dicho que eres, sería suficiente para colmarte de bendiciones, sin ni siquiera mi intervención.
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