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jueves, 28 de abril de 2016

Miz fubetes

Enamorado de la luna
el niño
la mira siempre
antes de ir a dormir.

Cae una estrella fugaz
y desde su perspectiva
parece desprenderse
de la luna.
«Nunca había visto una»

-Ains -suspira-
Corre a su baúl azul
 y regresa a la ventana
abrazando sus tesoros:

-No llodes, chiquita...
Yo te pdesto miz fubetes...
Ya, ya, ya... no llodes más.

martes, 26 de abril de 2016

Queísmo de lo que dicen que vive un lector

Dicen que 
ya silba entre ruiseñores
vuela con las golondrinas
luce como tulipán
sueña en nuevos horizontes
y que su alma se le desnuda 
para írsele a nadar 
por los caudales de emociones
que se le derraman del pecho.
Dicen que  
llora, suspira, ríe, susurra, 
empalidece, suda y tiembla,
que le da taquicardia  
y que olvida sus hambres, guerras, 
traiciones, amarguras y pesares,
cuando entra en contacto 
con el mundo de los otros.
Que también allí con ellos 
se esperanza, sueña
y se motiva a vivir 
más escandalosamente.
Pues encuentra de todo
y no deja de leer
Dicen que 
ya está muy grave,
y que no tendrá salvación
porque además 
no desea salvarse 
pues ya contrajo 
la terrible e incurable 
Enfermedad de la Poesía.

domingo, 24 de abril de 2016

¡El desayuno está listo!

Llovió toda la noche... ¡Sh! No despiertes aún,  es muy temprano.  Ajá, es domingo, está fresco y nublado, sigue chispeando. Obedeces y reanudas tu emocionante sueño.
. . .
Yo en la cocina:
Harina, huevos, sal, azúcar, leche, levadura instantánea, mantequilla, vainilla, con la batidora... listo, a la plancha, uno a uno, los Hot cakes, les unto mantequilla, y los voy apilando.

Aparte, ya está el agua hirviendo con canela, clavo, piloncillo,  pizca de sal, hasta reducir a punto de miel.

Y tocino a fuego lento en sartén (yo no uso  microondas) hasta que suelte toda la grasa y quede crujiente, sin quemar.

Naranjas, rebanar, exprimo muchas,
Ya está el jugo.

La cafetera, me guiña un ojo que ya hizo su trabajo, le lanzó un beso, gracias, le digo.

Saco leche, mermeladas, otras mieles, por si no deseas de piloncillo, pero difícil que no quieras recién hecha, que me quedó!!

Ya tengo también fruta rebanada,  surtida, decorada en  un platón.

Dispongo la mesa bonita, no al ahi se va. Bien, como debe ser!

Los aromas, se cuelan en tu sueño y te susurran: Despierta, escuchas mi voz a lo lejos: ¡El desayuno está listo! Despiertas en tu cama, pero al salir de tu cuarto, estás en mi casa.  Nos saludamos como si siempre fuera así, muy natural. Lo bueno de los blogs.

Yo te digo:
Si no apeteces esto tan dulce, también tengo cualquier opción salada, pero lo que hay, es un desayuno típico de domingo en mi casa que es tu casa (nada más no te les lleves y si te la llevas, llévame). Aunque aquí las reglas del juego siempre cambian radicalmente, nunca nada es igual.

Así que ¡Feliz Domingo!  ¡Que lo disfrutes!