Pasa el domingo
muy cargado de personas...
Desde la madrugada
va con los obreros
a esos infiernos
llamados "maquilas".
Los medios anuncian
que la economía ha crecido,
y yo no entiendo
cómo crece mi país...
De niños solos
también en domingos,
encerrados, presos,
en casas diminutas
y papás con llagas
en sus ilusiones
y mamás con costras
en sus sueños.
Antes de que piensen
"Estudien más"
sepan que:
No es falta estudios,
sino de oportunidades
nulas políticas públicas
injusticia laboral
comercio global y más,
que hacen:
al bachiller obrero
al técnico obrero
al universitario obrero
al máster obrero
al doctor obrero
de algunos países no defendidos
como el mío
porque sus representantes
enriquecen rápido
los ricos se hacen archimillonarios
y abastecemos satisfactores
a los países que sí tienen
gente viva.
Al amanecer,
el domingo me despierta,
porque pasa
tan esforzado y jadeante
cargando obreros,
mientras endulzo mi café
y abro las cortinas de la cocina
para ver a la calle.
Luego dicen los que se dedican
a la motivación
que la oscuridad no existe ¡!
Vengan, yo les hago un Tour,
que les cambiará su criterio
radicalmente,
cuando transiten de mi mano,
—para que no caigan—
por ella.
Hay países que venden
con todo y su pueblo...
Y un pueblo cansado,
oprimido, en miseria,
muy poco puede hacer,
si no es que nada,
por cambiar
su circunstancia.
Traductor :
domingo, 12 de junio de 2016
viernes, 10 de junio de 2016
Infalible programación
Recibo instrucciones de ciertos personajes oficiales en el extranjero y regresó a México.
Llegamos y desciendo del avión. Hay sol.
Al pie de la escalinata, alguien coloca rápidamente el maletín que debo entregar. Me inclino a recogerlo y pasa una sombra. Es una águila, que viene hacia mí.
No puedo o no deseo esquivarla. Al acercarse, veo que se transforma en ¡Mi cabeza!! viene girando.
Sin alterarme, toco mi parte superior y efectivamente me falta... Pero mi cabeza llega y se me coloca de un golpe indoloro. en ese sitio donde por lo regular había solido llevarla antes.
Grito un Ah, Arg, o algo parecido por el impacto, y me siento en la cama súbitamente, como Linda Blair en El Exorcista y apago por reflejo el reloj despertador, que ya empezaba a proferir sus insoportables alaridos.
* En la noche previa, me había programado para despertar más temprano "a como fuera". Será bueno en lo sucesivo que solo me programe la hora, sin condicionantes.
Llegamos y desciendo del avión. Hay sol.
Al pie de la escalinata, alguien coloca rápidamente el maletín que debo entregar. Me inclino a recogerlo y pasa una sombra. Es una águila, que viene hacia mí.
No puedo o no deseo esquivarla. Al acercarse, veo que se transforma en ¡Mi cabeza!! viene girando.
Sin alterarme, toco mi parte superior y efectivamente me falta... Pero mi cabeza llega y se me coloca de un golpe indoloro. en ese sitio donde por lo regular había solido llevarla antes.
Grito un Ah, Arg, o algo parecido por el impacto, y me siento en la cama súbitamente, como Linda Blair en El Exorcista y apago por reflejo el reloj despertador, que ya empezaba a proferir sus insoportables alaridos.
* En la noche previa, me había programado para despertar más temprano "a como fuera". Será bueno en lo sucesivo que solo me programe la hora, sin condicionantes.
miércoles, 8 de junio de 2016
Me gusta el chocolate
El chocolate:
Es como la vida, como las personas, como el amor.
El chocolate es la poesía gastronómica.
Tan rico, interesante, exótico, fino, dulce, amargo, aromático, divertido, intenso o sutil, suave o fuerte, vibrante, explosivo, ¡elevado!, que es siempre una delicia saborear, como la buena poesía. Y, nutren los dos.
El mundo desaparece, cuando hay un buen chocolate o un buen poema. Nada más importa.
Un momentito...
....
Mngmng, como este.... que mgmng ¡Amo hmmnm el mgmng chocolate! Mnggm. Después mmgnng le sigo.
Es como la vida, como las personas, como el amor.
El chocolate es la poesía gastronómica.
Tan rico, interesante, exótico, fino, dulce, amargo, aromático, divertido, intenso o sutil, suave o fuerte, vibrante, explosivo, ¡elevado!, que es siempre una delicia saborear, como la buena poesía. Y, nutren los dos.
El mundo desaparece, cuando hay un buen chocolate o un buen poema. Nada más importa.
Un momentito...
....
Mngmng, como este.... que mgmng ¡Amo hmmnm el mgmng chocolate! Mnggm. Después mmgnng le sigo.
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