Traductor :

martes, 2 de agosto de 2016

Ibso y su Camino a Utopía

Conocí a Ibso y su "Camino a Utopía", casi desde el inicio de mi blog, hace seis años.  

Él es solidario, amoroso, profundo, sensible, quien siempre, siempre, siempre, sabe alentar y brindar apoyo en momentos difíciles y alegrarse auténticamente con las alegrías de sus amigos.  Me siento muy afortunada de que seamos amigos.  

Por eso, hoy quiero invitarlos a conocerlo, a quienes no lo conozcan.  

Además, nos ha invitado a escribir una historia en grupo que él ya ha iniciado, y poco a poco irá proponiendo otras cosas muy interesantes.

Amigos: Anímense a visitarlo, conocerlo y a participar. Les aseguro que pasarán momentos muy entrañables junto a él. Lo presento con ustedes, porque siempre me alegra que mis amigos, se hagan amigos entre sí, y esta puede ser una buena oportunidad con él así.

Aquí lo encuentran: 

          Camino a Utopía

sábado, 30 de julio de 2016

Falso

Entras a tu blog predilecto, pero no lo recuerdas,  piensas: Quizá cambió su apariencia. Vas al perfil, no lo reconoces, pero algo te hace creer que eres tú. Empiezas a leer la entrada, te resulta muy familiar, más bien porque vas intuyendo, adivinado el contenido antes de leer palabra por palabra, como si fueras escribiendo tus pensamientos en inmediato, sin deslizar tus dedos o teclear. No te enfada, ni te alarma. 
Es muy extenso, sigues allí,
te internas en una historia ya sabida, como si fuera tu pasado, pero puedes ir corrigiendo antes de cruzar lo que no te agrada o no aceptas, sólo pensándolo.
Aquel pleito, aquella palabra, aquel gesto, aquel adiós.
Se esfuman las palabras, ahora ves, revisas, replanteas, ¡hechos! Pasaste al verbo, sin verbo. Flotas. Termina el tiempo, es un tramo, un lapso, sin conteos, ni medidas. Estás dentro del blog, te miras en un video. Te fascina la sensación, pues teniéndote siempre contigo, resulta que no te conoces tanto, nunca antes te habías observado, en esa especie de desdoblamiento. Corres, brincas, vuelas, te haces muy ágil, te trasladas a muchos sitios, los que siempre deseaste conocer. Ves a muchos amigos de blog, que no habías visto completos, si acaso antes una fotito del perfil, te comunicas con ellos con solo pensamientos, te alegra. No piensas en salirte.
Van llegando más, todos los que sigues y te siguen, se van agrupando, avanzan abrazados, sin tocarse, es un abrazo muy cálido y a la vez sin contacto físico, como si no tuvieran ya piel.
Avanzan, hasta el edificio inteligente que abre sus puertas y entran como si los tragara, suena una música nunca escuchada, dentro de la penumbra y cuando estás por sentir miedo, se abren las letras gigantes:
¡BIENVENIDOS POKEMONES!

lunes, 25 de julio de 2016

He matado

Pasó hace tiempo. Pero aún me pesa...

Estaba en el patio, muy metida en "Mundo Alucinante", de Reinaldo Arenas, cuando apareció para atacarme.

Al imaginarlo sobre mi cuerpo y haciéndome mucho daño: tan enorme, asqueroso y terrible.  Sin dejar de mirarlo, convertí en arma lo primero que alcancé.

Entonces él retrocedió, pero, me atacaría de todas formas. Por eso me lancé antes a golpearlo, segura de que "quien golpea primero, golpea dos veces".

Me esquivaba y lo perseguía, hasta que entró en la casa y ya se volvió una lucha cuerpo a cuerpo, porque empezó a revisar mi ropa y pertenencias.

¡¿Cómo husmeba toda mi intimidad.?!

Ya cegada por la adrenalina, me armé más y lo fui llevando como una salvaje a otra salida... Él se equivocó de puerta.

Hecha un monstruo, encendí al máximo, el gran horno donde entró y que nunca creí que llegaría a usar para eso.
Entre gritos (míos) y brincos (suyos), logró salir arrastrándose, muy moribundo y todavía lo maté muchas veces más, al indefenso y minúsculo ratón, con mi escoba.
...
Terminé de leer Mundo Alucinante, en un parque, por no volver a correr riesgos.

*Quizá sea bueno una nota, por si alguien no lo ha leído, en varios pasajes, el personaje de la novela citada: Fray Servando Teresa de Mier, tiene que soportar estando preso, la presencia de ratones.  La impresión es fuerte y queda mucho tiempo después de leerlo.