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viernes, 28 de octubre de 2016

Todo se cree

Esa fase pegadita al despertar, es de una bondad única, en ella todo es posible. No trae los interrogatorios o intrigas de la conciencia,  que nos abre los ojos por la fuerza, gritando ¡No es cierto, no es cierto, no creas!

Hasta que uno tiene que aceptar de un sopetón, que no es cierto, con tal de que se calle, con la misma furia de quien quiere, que sí sea cierto que...

El día está tosigiento y anda renegando, camine y camine, alrededor de su fogata, encobijado hasta las orejas y bebiendo café, en su taza de peltre, a lo western.

Cambiaron la ventana, unos duendes anoche, por un cristal de alacena china, de esos opacos con luz detrás.  En vez del resplandor, entre la cortina blanca que hay.

Aicht, cómo adoran los chinos, las lamparitas en todo.

Y nos reímos (¿quiénes?) recordando a Don Miguel, el vidriero, con su cara de ¿juat?, cuando fue demandado por vender los cristales a aquellos chinos "nuevos ricos", para su cocina integral, con película opacante, en vez de pasarse las horas, echándoles arena fina con compresor, para el efecto. -como si no hubiera más trabajos que entregar ese día... como si no se vieran igualito, decía.

Ja ja, solo a Don Miguel se le ocurrió venderles piratería. Primera y última estafa suya a chinos. A la próxima compra de chinos, como si tuviera que cerrar el taller a los otros clientes por un mes... Pero, sin descuento de 10 a precio de 2 como estilan ellos. Nooo, bien cobrado y por "Adela"(ntado), si no, no.

Pero esto...  no va de chinos.
El día sigue tosiendo y luego
estornuda. Cada vez más escandaloso y cerca. Ya quiero hacerle un brebaje de yerbaníz y yerba de la víbora, frotarle los pies y el pecho con mentol -no digo Vick, porque no me pagan por publicidad.-

Pero al fin despierto y Guango es el que anda estornudando, harto de que no lo escuche rascar la puerta del patio. Cuando pensé ponerle su puertita de película gringa. Pero me dijo -y entonces, ¿para qué te tendría a ti?-

Así que me tuerzo una cobija encima, (¡Qué frío hace!) como la que traía el día y hago café, mientras que mi amito, regresa del patio.

martes, 25 de octubre de 2016

Amigos... visitemos a Lao

Creo en la amistad y en su gran fuerza. Creo mucho en la amistad entre blogueros.

Lao Paunero,  aquí uno de sus blogs, se accidentó de regreso de vacaciones y está convaleciente, su hija avisó en comentarios.

Les pido a todos, amigos, que pasen por su blog a dejarle un comentario de ánimo, algo lindo, algo para mimar, algo para sonreír...  como les gustaría, si estuvieran en su lugar.

Lo haremos sentir muy dichoso y eso será energía y luz que está necesitando, así como su familia, para recuperarse del todo.

Abuela Cyber publicó hoy en su blog al respecto y yo me sumo, invitándolos a visitarlo.

¡Gracias, de todo corazón!

Ah, también vayan quienes aún no lo habían conocido. Que reciba una avalancha de cariño. (Y, que no sepa que se los he pedido, por favor).

sábado, 22 de octubre de 2016

La fea

La fea, estaba acomplejada porque jamás ningún hombre la miraba. Entonces, sin citas, ni compromisos,  se centró en su profesión y se fue cultivando en varias cosas.

Un compañero de trabajo, que la valoraba, la invitó a salir. Ella accedió y pasaban momentos muy divertidos e interesantes, hasta que se fueron enamorando y se casaron.

Él, la llenaba de halagos y atenciones. Y, consciente de su complejo, siempre le decía lo hermosa que la veía.

Fue tanto el estímulo, que su fealdad fue menguando, al
ganar confianza y seguridad. Se arreglaba mejor y empezó a conducirse con  gracia y soltura.

Como si fuera otra, los hombres la admiraban y la miraban.  Ya no pasaba inadvertida. A él, eso le agradaba, pues se sentía feliz y muy orgulloso de haber influido en que su mujer fuera tan atractiva... hasta que lo dejó por otro.