Si la fe en el amor, en lo trascendente, se desmorona, diluye, evapora o resquebraja; nuestra vida carece de sentido.
Pero la felicidad no entra a nosotros, por donación de nadie. Es propia y personal y la tenemos siempre aguardando a que le permitamos manifestarse. Aceptémoslo con honestidad.
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viernes, 13 de abril de 2018
miércoles, 11 de abril de 2018
Como la marea
Continuo vaivén,
a favor, beso de viento.
En contra, azote de olas
en las playas del existir,
como la marea.
Coraje para hacer
lo que mande el corazón.
Fuerza para no hacer
lo que manden los demás,
como la marea.
Rebeldía, a prueba de fuego.
¡Ay, roble! a prueba de todo,
como la marea.
y llueva, llueva al fin,
la dicha fina de abril.
a favor, beso de viento.
En contra, azote de olas
en las playas del existir,
como la marea.
Coraje para hacer
lo que mande el corazón.
Fuerza para no hacer
lo que manden los demás,
como la marea.
Rebeldía, a prueba de fuego.
¡Ay, roble! a prueba de todo,
como la marea.
y llueva, llueva al fin,
la dicha fina de abril.
domingo, 8 de abril de 2018
¡Los garbanzos!
Receta: En una cacerola cualquiera, sofríes en aceite de oliva, chile verde picado, ajo y cebolla, al gusto. Agregas 100 grs. de garbanzos lavados y remojados, sal y agua solo a cubrirlos, a fuego alto. Al empezar a hervir, bajas el fuego al mínimo y te vas, porque tardarán bastante, si no los cocinas en olla de presión.
Pasado un tiempo, cuando notes que a "alguien cercano" se le ha quemado su comida, lo perdonas, porque "todos puede tener un descuido."
A las cuarenta, cuando un olor intenso a picante quemado llegué a ti, exclamas ¡Los garbanzos! Corres a su encuentro y se están chamuscando.
Agregas agua varias veces, porque seguirán duros. Se pinta color negro carbón. Rectificas la sal.
A otras cuarenta horas, siguen sin ablandarse del todo, pero ya ni modo. Los escurres, el caldo no podrás usarlo, es amargo. Los mueles lo más que se dejan, que no es mucho. Y optas por sobrecondimentar al estilo hummus, esa pasta rústica, para disimular el sobreahumamiento que con todo lo que agregues, seguirá siempre presente.
*También, puedes ahorrarte todos los pasos de mi receta y cocerlos en olla de presión o como sepas. Con toda seguridad de que a ti si te quedarán exquisitos.
Pasado un tiempo, cuando notes que a "alguien cercano" se le ha quemado su comida, lo perdonas, porque "todos puede tener un descuido."
A las cuarenta, cuando un olor intenso a picante quemado llegué a ti, exclamas ¡Los garbanzos! Corres a su encuentro y se están chamuscando.
Agregas agua varias veces, porque seguirán duros. Se pinta color negro carbón. Rectificas la sal.
A otras cuarenta horas, siguen sin ablandarse del todo, pero ya ni modo. Los escurres, el caldo no podrás usarlo, es amargo. Los mueles lo más que se dejan, que no es mucho. Y optas por sobrecondimentar al estilo hummus, esa pasta rústica, para disimular el sobreahumamiento que con todo lo que agregues, seguirá siempre presente.
*También, puedes ahorrarte todos los pasos de mi receta y cocerlos en olla de presión o como sepas. Con toda seguridad de que a ti si te quedarán exquisitos.
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