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miércoles, 23 de mayo de 2018

Está la puerta abierta

Está la puerta abierta
la vida está esperando
con su eterno presente
con lluvia o bajo el sol.

Está la puerta abierta
juntemos nuestros sueños
para vencer al miedo
que nos empobreció.

La vida es encontrarnos
para eso nacemos
porque el punto más alto
es llegar al amor.

Y no hay amor de uno
solo hay amor de todos
y por ese motivo
estamos hoy aquí.

Está la puerta ab... (bis).
(Aquí van otras 3 estrofas bellísimas).

Canción de:
Facundo Cabral
y Alberto Cortez



sábado, 19 de mayo de 2018

Fracciones

Me atinó un recuerdo
fugaz, como un flecha
o un dardo apache,
al mero centro del corazón,
de la niña de mis ojos.

Y me ardió
y se me desbordó
su llanto.
Fue un recuerdo lindo,
entrañable,
de los de risa y cariño,
por el que esa niña,
de mis ojos
se quebró en fracciones.
Alfileres, que rasgaron
también mi corazón.
Y no pude decir:
"Es que me cayó una basurita
en los ojos."

Porque me escoció
todo el cariño perdido.
Por qué... si estaba perdido
y lo perdido ya no existe.
Esa inexistencia
quebró a la niña.

A dónde te fuiste,
al echarme de tu vida.
Tan bien que nos queríamos...
Cuando eras mi ídolo,
y yo tu carnalita.

jueves, 17 de mayo de 2018

A caminar

El otro día, invitó nuestra amiga Ester, de "Autodidacta", a que dijéramos en qué somos buenos.

Yo no supe qué decir, por más que lo pensé y solo salí del paso.

Pero, ahora me acuerdo de que soy no sólo buena, sino muy buena para caminar. Me gusta. Prefiero ir caminando a lo que me queda accesible... y a veces, a lo lejano también.

Extraño a María, una amiga que tuve en la edad de la secundaria que vivía por mi casa. Salíamos a pasear al centro de la ciudad, conseguíamos con las mamás dinero para los colectivos.

Pero, decidíamos irnos caminando, para con ese dinero mejor comprarnos unos helados. Qué placer,  Una hora y media aprox. de ida, todo lo que caminábamos en el centro. Antes íbamos por Ana Rosa, porque había que pedir permiso a su tía que era extremadamente estricta, pues los papás de Ana vivían en un rancho y la tía se trajo a tres sobrinos para darles estudios. Hoy entiendo lo loable de su responsabilidad y su preocupación de que no les sucediera nada malo, cuando entonces nos caía re mal.

Y  la teníamos que acompañar de regreso, para entregarla a la tía...  ¡qué lata! Pero Ana bien lo valía, ella vivía más allá del centro. Otros 15 minutos.

Luego el regreso nuestro, antes de las 21:00. Si se nos hacía tarde, dos cuadras corriendo y una caminando. Pero llegábamos puntuales.

A veces íbamos, caminando a caminar, a La Deportiva, un parque lejos de casa.  Foto al final.

Cuántos chismes, ilusiones sueños y planes en esas caminatas...  Imagínense en la edad de la punzada. Que si me gusta Fulanito, que si Perenganito, que si qué estudiaremos, etc.  jaja.

Invité a un amigo que vive en Madrid a que fuéramos a caminar.  Imaginariamente, claro, cada uno en su lugar, pero juntos. Y me respondió que sí, pero siempre que fuera con rumbo definido.

Me quedé triste, porque  "Caminante no hay camino... " y porque me gusta ir a caminar, por decir, una o dos cuadras como plan y terminar yendo a kilómetros, que de regreso duelen los últimos pasos antes de llegar a casa y claro, siempre en el camino de regreso, un helado de premio. Acá les decimos nieve a los que sirven en cono (barquillo) y paleta helada, a las que tienen palito.

¿Quién se apunta? ¿Vamos?