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sábado, 10 de noviembre de 2018

Relación semántica

Hay un sinfín de personas en una sola. Las nuevas versiones que se nos van labrando a golpe de vida y muerte; a cincel y pincel; plumazo y caricia.

Que ni me atrevería a asegurar, que sigo perteneciendo al mismo campo semántico donde germiné.

Pues, seguido me descubro como un sinónimo muy forzado, metido con cuña en el contexto -muy a menudo fuera de él- o en los linderos de mis antónimos.

También haciendo de homónimo.

Sí, el mismo nombre con diferente significado. No me disgusta. Pero nunca reaccionaré tan... como cuando tú me pronunciabas.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Los bombones asados

En la entrada anterior, Miel, les asó bombones a sus hijos y al marido (en el año 2000 antes de Cristo, dudo que existieran).
Algunos lectores manifestaron que no los conocen, pero yo creo que sí, entonces lo ilustro.

Técnica más fácil y actual. 

Técnica que utilizó miel.
*Solo se tatema la corteza, queda negra. Sabe muy bien. No se escurre, ni chorrea... lo del centro queda blando y  delicioso. Son muy usuales en las reuniones de fogatas. 

Creo que por ahí pensaron en esto como bombón:
Acá, serían chocolates, no bombones. Y no podrían asarse, sin hacer un tremendo batidero.

¡Feliz lunes!
: )

miércoles, 31 de octubre de 2018

De chiripa

Bomani llegó malhumorado y cansado, porque no pudo cazar nada.

Miel, su esposa, lo esperaba con los niños acicalados, con sus deberes realizados y sobre todo, hambrientos; en torno a la fogata, donde cada noche preparaban la cena con lo que él traía a la caverna. (Corrían los dosmiles a. C.)

Miel, con su templanza tan característica, fue por algunos bombones, que siempre procuraba tener... los ensartó por primera vez en ramas puntiagudas y mantuvo a los niños más que fascinados, asando y comiendo bombones, en lugar de la caza.

Luego motivó a Bomani, a que les platicara las vicisitudes de la cacería.

Él se fue serenando conforme hablaba, incluso se entusiasmó a tal grado, con las reacciones positivas de toda su familia, que siguió y siguió, recordando y fantaseando.

Fue la feliz noche en que se inventó el cuento...  ¡y los bombones asados!


*Por si alguien no lo sabía.