Que ni me atrevería a asegurar, que sigo perteneciendo al mismo campo semántico donde germiné.
Pues, seguido me descubro como un sinónimo muy forzado, metido con cuña en el contexto -muy a menudo fuera de él- o en los linderos de mis antónimos.
También haciendo de homónimo.
Sí, el mismo nombre con diferente significado. No me disgusta. Pero nunca reaccionaré tan... como cuando tú me pronunciabas.
También haciendo de homónimo.
Sí, el mismo nombre con diferente significado. No me disgusta. Pero nunca reaccionaré tan... como cuando tú me pronunciabas.





