Ayer nos cubrió en mi país, México, una pena inmensa, que yo no sé cómo procesar. No lo soporto. Me duele muy profundo. Creo que me dejará por siempre una marca.
Un pequeño de 11 años, en el Estado de Coahuila, dentro de su escuela disparó contra su maestra, un maestro y algunos compañeros. La maestra murió. Los demás, parece ser que podrán sobrevivir. El niño se suicidó. Hacía unos 3 años, había sucedido un caso similar en otra escuela de Monterrey.
Hay todo tipo de posturas, todas acusatorias, contra el colegio, contra los padres, contra... Todos los hubieras del mundo. Estupideces de gente que no sabe lo que están pasando los niños hoy, simplemente porque cierran los ojos, cuando los problemas están frente a todos nosotros.
Basta de no mirar. Basta de no enterarnos. Los niños, deben ser protegidos por todos los que somos adultos, aunque sean de otros padres.
Por estos problemas, insisto tanto en el tema "hijos" en mi blog, que no va de eso.
"Hoy es el día", tal parece que dijo el niño, antes de su crimen.
"Hoy es el día", yo les digo a todos quienes lean aquí.
Estos casos no deben suceder más. En el súper, en la calle, en el cine, en el parque, en el transporte, en nuestro barrio, en cualquier parte. Hasta dentro de nuestra casa, a veces escuchamos el llanto de algún niño, los gritos o golpes de alguna madre o padre. Siempre hay alguno o algunos niños, en situación de riesgo, de maltrato o vulnerabilidad.
Nada nos cuesta apoyarlos. Denunciar por lo menos. Y mucho vamos a lograr, si entre todos los que nos tocó vivir en un mundo más amable, antes de toda esta locura, actuamos aunque sea un poquito en lo que esté en nuestras manos, para revertir los efectos de un feminismo muy mal entendido, de un desarrollo desbalanceado, de una desintegración familiar atroz. De la sexualidad desbocada e irresponsable, el uso desmesurado de Internet, guerras y mil factores violentos, a los que están expuestos y que hemos consentido, con nuestra indiferencia y falta de conciencia, manteniéndolos inmersos y atados a un infierno insostenible.
¡Actuemos. Hoy es el día!
Lo siento, amigos... hoy no puedo aportar alegría.