Perdida estoy
ante la inmensidad del cosmos,
soy una ínfima parte,
sin capacidad de entender
lo más básico, desde mi pequeñez.
Todo me parece un misterio,
interesante y a la vez inútil.
Sin la gracia de cuestionarme
algo original y no todas estas
insignificancias trenzadas,
en una maraña de incomprensión
existencial, que cualquier
hijo de vecino tiene también.
¿Quién soy?
¿Qué soy?
Y pensar que he llegado a sentirme
lo nunca visto. Por el rollo de ser
"única e irrepetible"
¡Puaf!


