Mujeres que insultan, agreden y maltratan, para pedir respeto.
Unos hijos que no confían en su madre y menos en su padre.
Aníbal, repartidor de oxígeno que ha hecho su agosto, vendiendo clandestino y hace "raves" continuos de viernes a lunes, desde que empezó el covid. ¡viva el covid!
Madres que echan al parque a sus hijos para seguir ellas en el face.
Madres que echan al parque a los perros a hacer popó y que no les ensucien su patio.
Mujeres que pintan cuernos, porque sospechan que se los pintan a ellas.
Gente que por miedo, decide no vacunarse.
Gobiernos que aprovechando la ocasión, endeudan a sus países y no les importa la emergencia, sino sus palacetes.
Amlo, que yo lo sigo amando. Pese a lo que diga la prensa vendida.
Científicos espontáneos en cualquier hogar, que sustentan la superviviencia en la ingesta de cloralex y descartan a los científicos.
Candidatos en campaña que no cesan de importunar, por todos los medios.
Una abuela que me dijo todas las flores increibles, por unas monedas. "Aquí tiene y no me diga tanta cosa linda que no soy".
Un cuida carros que ríe a carcajadas, cuando le respondo: "de la chingada", a su pregunta: ¿Cómo le va? y con quien después tuve la charla más amena y productiva en todo el año.
Amigas que se distancian por, yo si me vacuno, yo no me vacuno. Tú estás loca, tú más.
¿Dónde estará la orilla de este ovillo?