Traductor :

martes, 27 de julio de 2021

Fuera de redes

Nunca me he inscrito ni en facebook, ni en otras redes, ni voy a hacerlo. 

Pero tuve whatsApp. Y aunque entré con muchas reticencias, sí me resultaba muy práctico en ciertos casos. 

Sin embargo, me saturaban los mensajitos, fotos, memes, gifts y demás ocurrencias de mis contactos. Y cuando requería de espacio para enviar o descargar algo importante, tenía que eliminar envíos y en varias ocasiones, por error, eliminé información que no quería eliminar. 

Más las alertas que aun silenciadas, no cesan de mantener algún foquito encendido hasta abrirlos y que consumen carga. 

Lo cancelé y ha sido un alivio no tener whatsapp. He recuperado la comunicación telefónica, espaciada y más efectiva, sincera y profunda, que la inmediatez va anulando. Me he sentido más libre. El whats me hacía sentir invadida y hasta cierto punto presionada. 


jueves, 22 de julio de 2021

Gracias a ti

Vivir es un milagro lo suficientemente grande, como para agradecértelo cada día. 

Somos tan perfectamente funcionales, que nos damos cuenta, hasta que algo nos falla. Ya sea que nos duela un meñique, un menisco o nuestro talón (de Aquiles) que entonces si venimos a hacerte las peticiones o los reclamos o los repudios. 

Caramba con nuestra ingratitud y nuestra vanidad de creernos los muy papas fritas. 

No sé si te damos coraje o lástima. Aunque dicen que todo comprendes.  Pero mientras más te amo, más pequeña sé que soy y que en toda mi felicidad, siempre he dependido de lo que tú decidas para mí y eso me ahuyenta todos los miedos, haciendo de la desdicha algo pasajero y llevadero, con la fuerza que da el que vivas en mí..

Contigo, la felicidad no necesita nada más para estar aquí. 

Gracias. 

martes, 20 de julio de 2021

Empezando

Queremos un panorama mejor, pero no barrer el frente de nuestra casa. 

Renegamos de la sociedad, pero no educamos a los hijos. 

Criticamos al otro, pero que nadie nos critique y no practicamos la autocrítica.  Ni en sueños nos planteamos mejorar. ¿Para qué? Si somos perfectos. 

Somos muy susceptibles,  pero avasallamos y no decimos  perdóname, lo siento. A la hora de asumir responsabilidades, es preferible hacermos los ofendidos o hacer mutis. 

¿Cuándo será que vayamos empezando?