En otoño invierno, deliciosas veladas. Siempre me ha gustado cocinar y halagar de esa forma a quienes quiero. Educada en la antigüedad del siglo pasado, llevo muy profundo en mi ser, que cocinar es la mejor forma de decir te quiero y lo hago feliz y con esmero. Me encanta hacerlo.
... De aquella reunión, lo más memorable para mí fueron los pays de manzana. Me quedaron perfectos, el aroma flotaba con sus notas dulces y en su punto de canela, nuez moscada, clavo, abrazando al de manzana y esa costra única de masa, al fondo. La cuadrícula en la tapa, más artística que qué... Mmm... Yo hubiera sido capaz de omitir cenar, a cambio de pasarme a la tarta directo y sin escalas. Modestia aparte, me quedaron de película de los años setentas. Muy auténticamente vintage. Eran dos.
Pero ¿Qué creen? ... Al echarles una ojeada, media hora antes de que llegaran los invitados, estaban de color verde.
¿Que sucedió? A ver si alguien puede adivinar.
... Tuve que improvisar otro postre. Aunque al final, todos comimos pay... Removiendo el verde, pues el olor no permitió decir que no los había hecho, siendo que hasta promoción tuvieron cuando invité :) Fue gracioso... Aunque podría no haberlo sido. Adivinen, adivinadores.
¿No?