Caminos con curvas o rectos; atajos o súper carreteras.
No siempre podemos escoger por cual camino ir. No siempre tenemos esa libertad. Otras personas y situaciones externas, condicionan nuestro tránsito.
Cuesta mucho trabajo entender que, en la andanza, habrá peligros donde menos lo esperemos y desarrollar el arte de mantenernos a salvo, pase lo que pase. Más seguido hay que hacer caso a la intuición.
*Fotos de I.M.D. Rumbo a la Sierra Tarahumara de Chihuahua, México.



