Perrhijos malcriados,
hijos ignorados,
parejas desobligadas,
padres abandonados.
Así va el desarrollo de
este tiempo
que veo desde lejos,
porque ya no es mi tiempo.
Ya no pertenezco a nada.
Estoy absolutamente out
de todo lo que rige
el vivir de hoy
y disfruto mi exclusión,
de verdad que lo disfruto,
en el refugio donde
soy como soy
sin buscar pertenecer,
ni gustar.