Aunque yo di todos los pasos
y nadie más,
no sé cómo he llegado
hasta aquí.
Muchos detalles he olvidado,
no me duelen ya los pies
por piedras en los zapatos,
no me lastiman más
las palabras de desprecio
¿De quién?
Ya no les recuerdo.
No soy ya nada de lo que fui.
Sólo recuerdo y me río,
me burlo, de que era muy
vanidosa.
Y eso me trajo gente inconveniente,
que ya no está,
ni mi vanidad,
ni la que fui.
Me gusto más ahora
en que no me veo nunca
al espejo,
pero sé todo lo que llevo dentro
y mi corazón entero es de ti.
Ya no estás.

