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viernes, 19 de abril de 2024

Ciertas cosas que unen o separan

Caras vemos, ideologías no sabemos. Cualquier día, de manera "casual" nos encontramos a nuestros más "entrañables" amigos, expresando por ahí, lo que ni en pesadillas hubiéramos imaginado. Hay racismo, clasismo, discriminación, egoísmo, separatismo, etc, etc. 

En lo cercano, cortamos con esa persona, dejamos de frecuentarla. Así sea nuestro más pariente. 

¿En lo virtual? ¿Se puede mantener un vínculo con gente que piense de manera opuesta a la nuestra? ¿Hasta cuándo? Y a la vez, si todos pensáramos igual, sería muy aburrido. Entre loas y aplausos, sin nada por reflexionar, nadie evoluciona. 

Pues ser diferentes enriquece, nos aporta flexibilidad y nos amplía el criterio. Pero ¿hasta qué punto? Habrá momentos tan importantes en que tengamos que tomar partido y ya no se tiene esa apertura e inclusión, porque hay que definirse. 

Por ejemplo en las guerras. 

¿A quiénes que no piensen como tú le brindarías asilo, en caso de requerirlo?

Después de mucho pensarlo, la soledad se siente, arrolladora e implacablemente. O por no estar solos, caemos en una superficialidad e hipocresía de espanto, al tratar de llevarnos bien, sin tocar ninguno de los temas importantes.  ¿Hasta cuándo aguanta el lazo sin romperse? 


miércoles, 17 de abril de 2024

Gerundio anterior

Feliz te llevaría, en una nave de palabras, a una primavera cualquiera, en que tuvieras a mamá con toda su alegría, al centro de tu vida. Habrían nardos, rosas y claveles. Cualquier "algo" de lo de su jardín que cuida con celo. También flotaría aroma de canela o vainilla o chocolate o anís, con el pan recién horneado y el desayuno servido. 
 
El fresco y la claridad, colándose por las ventanas y tu perro (o tu gato), en la puerta del patio, emocionado, esperando a que salgas a jugar.

Tu padre al rato, despidiéndose para ir a trabajar y tus hermanos yéndose a la escuela. Todos con besos, todos con sonrisas y cariño en sus palabras y gestos. 

Tú te quedas, con toda esa mañana tuya entera, ya que por fortuna todavía no tienes edad de deberes ni obligaciones, ni prisas, por más que brincas y corres. Lo que haces todo el tiempo, por la simple razón de tener niñez y salud. 

Te quedas con mamá de tiempo completo. Al rato llegará alguna tía o tío o vecinos, como siempre lo hacen. Muchas personas muy importantes, la familia, toda la tribu, que de manera tan natural están...

Me gustaría tanto, poder hacerte vivir uno de esos momentos tan simples y que entonces parecían para siempre y poder observar los gestos de tu cara mientras tanto. 

Me gustaría mucho poder hacerlo, pero no sé por dónde empezar... me hace falta malicia para describirlo. 

sábado, 13 de abril de 2024

Sea

Se asoma despacio y con sumo cuidado, hacia la vida. 

Encuentra un día nuevo. Es un día cualquiera. Sí, como cualquier otro día, de los cercanos que recuerda. Este es como un lienzo en blanco, que al lado tiene todas las pinturas posibles que pueda necesitar.

De un salto, sale. Mira en todas direcciones. Sí, otea varias veces. Se ubica ante el lienzo y comienza a dibujar.  Una pincelada, otra, más y más. Con la idea clara de que este será una obra arte de día. Al fin que ya tiene demasiados bosquejos de cómo ha de ser.  

Inicia a vivirlo. Bien, pero bien consciente, de aprovechar todo lo que suceda en las horas que ese lienzo pueda reunir y contener, para sumarle elementos interesantes a su pintura. 

Será, con su deseo, con su impulso, con los trazos más fuertes de su capacidad, 
gotas de gusto y
brisa de azar... 
un día diferente, 
un día muy suyo,
muy su día, jaja, 
con la forma que está ya bien planeada en su destino y más que bien percibida, para  plasmar sin ningún miramiento, ni contemplación, su obra de arte de día.