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martes, 5 de noviembre de 2024

Inocente corazón

Me conmueve la inocencia de mi corazón,
con ilusos sentimientos
que abogan
por la creencia-principio
de que "todos somos iguales".

Podrían, esta vez, en que está puesta la ocasión,
lograr ser "iguales" ante la ley, 
pero solo ante la ley,
porque nunca seremos todos iguales, ante los ojos de Dios
(Favorablemente).

Pues los "inferiores" son y seguirán siendo, muy superiores a los denominados "superiores". 
Nomenclatura que en ellos, no corresponde a grandeza.

A los “señores” para tener superioridad, les hace falta clase, educación y sentimientos. Atributos que nunca tendrán, porque ni idea tienen de lo que significa, ni cuando se disfrazan de pueblo. La arrogancia, la altivez y la prepotencia, custodian su inhumanidad. 


*Mi solidaridad siempre amigos. Hay que levantarse en definitiva.  ❤️

martes, 29 de octubre de 2024

Hojeando

No te dije todo lo que quería decirte. Ahora me alegro, porque era despecho, no falta de amor. Ojalá que estés siendo muy feliz. 

Uf! A ti te dije de todo, hasta lo que no quería decirte. Todavía no me perdono tanto veneno. 

No te dije lo que tú pensaste que merecías que te dijera y hoy todavía te pesa el remordimiento. Yo eso hubiera querido, pero ni conciencia has de tener, infeliz y menos, memoria. (*Ojo: Hay que trabajar ese rencor).

Tú en cambio, ni tan solo un pensamiento tendrás jamás de mí. Aunque ya no recuerdo el porqué y sin embargo te estoy pensando. ¿Entonces? Gran contradicción. 

A ti, ni falta hacía decirte algo, si  todo se me notaba. Y te empalagué. No debí ser tan transparente. 

En cambio tú, hubieras hecho lo que fuera por mí y eso me aburrió. Te faltó estrategia. Aaay, dónde estarás, serías ideal ahora. 

... Se terminó el café, cerró las cortinas de la ventana por donde ojeaba la quietud exterior, mientras hojeaba "parte" de su álbum amoroso mental. 

Se fue a ver la serie de espías, después de responder los mensajes a su amor de "cada quien en su casa es mejor". 🍀

jueves, 24 de octubre de 2024

El mundo necesita suerte

Hay muchas cosas que no dependen de nosotros, la mayoría de cosas, mejor dicho. 

Y escapa de nuestra capacidad el hacer que tomen otra dirección.

Es prácticamente nula la influencia que podemos tener para lograr que surja un cambio a favor. Pues, 

Podemos ser pacifistas, educados, amables, considerados. ¿A quién le importa? 

Podemos ser amenos, respetuosos, generosos, incluyentes ¿A quién le importa? 

Podemos ser amorosos, muy amorosos ¿A quién le importa?

Nos han disuelto y separado entre la arena del desierto, como simples partículas de polvo.

Diseccionados, inmensamente solos, movidos por manos enemigas de la vida y del amor y la belleza consiguiente. 

Lograron abandonarnos a nuestra suerte individual, sin comprensión, sin con quien hacer un plan, porque todos estamos inmersos en la nada personal. 

Y aunque algunos estemos inconformes, solo aguantarnos podemos hacer, pues en todas partes estamos fuera de lugar y es imposible la rebelión.

El mundo ahora sí que necesita suerte, porque el ser humano ha fracasado y los arquitectos de su propio destino ya no viven. Lo que vale sigue muriendo y los reemplazos, no surgen. 


*No encontré trébol 🍀 de cuatro hojas. ¿Ven? Es que al mundo ya le hace falta suerte, pues la humanidad fracasó rotundamente. 

Confío de todas formas en la suerte. Y en el milagro de la conciencia.