Esto sucedió al amigo poeta hace unos días.
Lo sé porque
yo estaba muy cerca,
cuando él terminó
de escribir
un poema genial. Yo lo vi.
¿Quién se perdería
de esa oportunidad,
si la tuviera?
Creó un poema
de hermosura, fondo,
y forma únicos,
como dirían
los críticos.
Pero al ir a publicarlo
ni una palabra
de su poema encontró
y con gran desolación,
lo dió por extraviado,
robado, perdido
y sobre todo
¡Desperdiciado!
¡Ay, cuánta pena sintió!
¡Vaya desgracia!
Nada de eso
Fue una borrasca
que pasó por donde
el poema reposaba y
como arma de
"expansión" masiva
todas sus palabras sembró
por las tierras
más fecundas del mundo.
Sueltas, agrupadas,
en racimos,
Un reguero total
de versos germinados.
Y ya nacen
de muchas plumas
como campos de lavanda
o manzanilla
poemas y más poemas
de amor del bueno,
del verdadero
perfumado y curativo
del que une y construye.
Un fenómeno
que a pesar de todo,
sucede cuando ya dan
por destruido al mundo
por enésima vez
los muy,
los muy... ¡Esos!
El milagro que nadie
puede parar.
La poesía con vida propia,
la peor arma
contra
toda locura y maldad
porque es
destilado puro
de amor.
:)

