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viernes, 28 de noviembre de 2025

El propósito

El propósito en la vida es VIVIR. 

No necesariamente ser una celebridad, ni la persona más ilustre, ni sabía o científica, ni reconocida, ni famosa o santa.

No. Nada de eso. 

Vivir es el objetivo, la razón de la existencia. 

Sentir. ¡Sí! Experimentar toda la amplia gama de emociones, sensaciones, sentimientos. Sentir, lo que se dice sentir.

Gustarnos como somos, estar satisfechos de lo que somos, de lo que hacemos, de lo que damos, de lo que recibimos. AGRADECER.

Estar conformes con lo que el espejo refleja. Al mirarnos frente a él.

O al mirarnos a través de la expresión de las personas que nos miran, que es el espejo más elocuente y sincero. 

¿Nos sonríen? 

¿Nos aceptan? 

¿Nos rechazan?

¿Corresponden a nuestros gestos o a nuestros actos?



sábado, 22 de noviembre de 2025

Quien escuche

Hace tiempo, cuando un amigo me preguntó cómo estás, me atreví a decirle, estoy mal, muy triste. Antes de que le dijera más, me aconsejó buscar un terapeuta. 

Después recurrí a otro amigo, "muy sensible, empático y humano" y en vez de escucharme, me mandó a rezar. 

Como pude, fui paliando mi sentir. Pero de todas formas no estaba del todo bien... Funcionaba con el corazón resquebrajado, entre resignada y acostumbrada.  

Pero sucedió que una tarde, en un parque un hombre viejo, aceptó que me sentara junto a él, y fluyó la comunicación. En unas cuantas de horas, al estilo Sócrates con su mayéutica, reacomodó todo mi estado interior. Bendito desconocido que me sacó a flote. 

Ni terapias, ni rezos, son más efectivos que alguien con mucha vida recorrida, voluntad de escuchar y dar un buen consejo para recuperar la brújula. 


*A propósito escribí hombre viejo. Porque viejo es viejo. 

martes, 18 de noviembre de 2025

Let's get ready to rumble

Hay días, incluso temporadas, en que todo transcurre suave, sin contratiempos. En que nada nos duele y pudiendo gozarlo, porque las cosas salen bien, no lo valoramos. Incluso hasta renegamos exageradamente por algo en realidad nimio, como si necesitáramos que la vida nos lanzara contra las cuerdas y sentir ese chicotazo en la espalda, para entonces tomar impulso y saltar hasta el centro del ring, a la lucha por los días felices. 

Cuánta complicación y hasta ingratitud.  Para qué tendríamos que salir a luchar, si todo estaba fluyendo bien y solo hacia falta que nos diéramos cuenta. 

Hoy puede ser un día feliz, ojalá que tengamos la sensibilidad para apreciarlo y que más adelante podamos recordarlo como este día feliz, sin que esperemos a que toquen la campana y estemos en la lona. 

"Let's get ready to rumble" (expresión con que se inicia la pelea de box: Listos para empezar la función, o para dar la batalla).

*El comentario de Julio David, que me pareció tan acertado y gracioso, en la entrada anterior, dio origen a esta boxística.